El Papa Francisco va a ser impecable en lo fundamental y discutible en lo accidental. Que, de entrada, no es poca garantía.

Los zapatos, la mitra, el canto, su relación digamos que populista, el vehículo, el protocolo… Nada de eso es esencial. Aunque algunos lo piensen. 

Tomado de La cigüeña de la torre

Entiéndaseme bien. No quiero decir que el Papa Francisco tenga varias caras y que adopte una u otra según convenga o le convenga. Parece persona de sólidas convicciones y recia personalidad. Muy lejos de esas que dicen a cada uno lo que quiere oír y que su única preocupación es quedar bien con todos. 

El Papa parece que sabe lo que quiere y va a por ello. A juzgar por los primeros días de su pontificado. Que son muy pocos para hacernos una idea cabal de lo que va a ser el mismo.

Desde esa visión, todavía muy insuficiente, que del Santo Padre nos estamos haciendo yo me permito aventurar unos trazos sobre su personalidad que el tiempo confirmará o no. Me parece que el Papa Francisco va a ser impecable en lo fundamental y discutible en lo accidental. Que, de entrada, no es poca garantía.

Y respecto a lo accidental también quiero manifestar mi pensamiento. Porque algunos hacen de ello lo más importante. Y otros no le dan importancia alguna. Creo que lo accidental tiene su importancia. Aunque no sea el criterio único del bien o del mal. Diría que es un añadido conveniente pero no necesario.

De todo lo que ha dicho el Papa pienso que no hay pega alguna que ponerle. De lo que ha hecho, hasta el momento, como es normal muy poco, pues ni tiempo ha tenido, caben gustos porque hay colores. Pero eso es lo que llamo accidental. Los zapatos, la mitra, el canto, su relación digamos que populista, el vehículo, el protocolo… Nada de eso es esencial. Aunque algunos, entre los que no me encuentro, lo piensen. 

He traído al Blog varios testimonios elocuentes del sustrato eclesial del hoy Papa Francisco. Que manifiestan su fundamental adhesión a Cristo y a su Iglesia. Hoy un amigo me envía uno más sobre su concepción de la Eucaristía. Una vez más, impecable.

https://www.youtube.com/watch?v=6xlGjCjMO7M

Da gusto oírle. A mí me lo da. Y eso es lo verdaderamente importante. Los zapatos, la mitra… pues, ¿qué quieren que les diga? Tengo gran admiración por monseñor Guido Marini. Me encantaría que siguiera siendo el ceremoniero del Papa. Pero si dejara de serlo estaríamos ante algo… accidental. Aunque yo lo lamentara.

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