UTILIDAD DE LAS ADVERSIDADES

Imitación de Cristo

 

Capítulo: XII
UTILIDAD DE LAS ADVERSIDADES

1. Es conveniente para nosotros que de vez en cuando

soportemos algunas molestias y contrariedades,

porque frecuentemente retraen al ser humano a su propio corazón

para que reconozca que vive como exiliado

y no sustente su esperanza en alguna realidad creada.

Es bueno que a veces padezcamos contradicciones

y que se opine mal e imperfectamente de nosotros incluso cuando actuamos bien y esforzadamente,

todo esto ayuda a la propia humildad

y nos defiende de la vanagloria.

Entonces invocamos a Dios mejor como testigo íntimo

cuando somos denigrados externamente por los otros

y no se toma en cuenta nuestro testimonio.

2. Por eso debería cada uno

afirmarse de tal manera en Dios

que no fuera más necesario para él

buscar consuelos humanos.

Cuando la persona de buena voluntad

sufre tribulaciones y tentaciones

o se aflige por los malos pensamientos

entonces reconoce que necesita más que nunca a Dios

y experimenta que sin El, nada bueno posee.

Entonces se entristece, gime y ora

por las miserias que padece.

Entonces se hastía del diario vivir

y prefiere que venga la muerte

para liberarse y estar con Cristo (Flp 1,23).

Entonces, pues, se viene a dar cuenta

que la perfecta seguridad y plena paz

no pueden sustentarse en el mundo.

 

 

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