Fraternidad Sacerdotal tradicional hace énfasis en la unidad con el Papa

Por  Deborah GyapongThe Catholic Register. 4 de diciembre de 2018.

 

OTTAWA, CANADÁ – Una orden de sacerdotes que se volvieron “como huérfanos” hace 30 años cuando se separaron de la fraternidad cismática de San Pío X, ha prosperado observando la tradición de la Iglesia y enfatizando la unidad con el Santo Padre.

 

“No hay posibilidad de llegar al Cielo sin estar unidos al Papa”, dijo el P. Andrzej Komorowski, el recientemente elegido Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pedro (FSSP), una Sociedad de Vida Apostólica de Derecho Pontificio que celebra la Misa Tradicional en latín.

 

“(El Papa) es el rostro visible de Nuestro Señor. La unidad con él es muy importante si se quiere estar en la Iglesia. Sólo hay una Iglesia fundada por el Señor y el Papa es Su vicario visible”.

 

Mientras que muchos defensores del Papa Francisco acusan a los católicos tradicionalistas de atacar al Papa, ya sea sobre interpretaciones de Amoris Laetitia o, más recientemente, sobre los escándalos de abusos sexuales, la FSSP hace énfasis en rezar por el Papa, en el respeto por el Sucesor de Pedro y en actos de caridad.

“Yo amo al Papa y rezo por él”, dijo el P. Joseph Bisig, cofundador de la FSSP, quien dio una conferencia en Ottawa el 24 de noviembre pasado. “Eso es lo que tenemos que hacer”.

 

“Creemos en la autoridad visible”, dijo. “No somos Protestantes” que ven la autoridad como algo invisible. “Eso no quiere decir que el ejercicio de la autoridad sea siempre justo, pero esa no es una razón o un permiso para hacer lo que queramos”.

 

No siempre fue así. La FSSP tuvo sus orígenes en la Fraternidad San Pío X (FSSPX), fundada por el Arzobispo Marcel Lefebvre, quien desarrolló una relación tensa con el Vaticano sobre asuntos doctrinales surgidos a partir del Concilio Vaticano II y de la modernización de la Iglesia. A mediados de los años 1970´s, el Papa Pablo VI suspendió a divinis[1] a Lefebvre, esto significa que al arzobispo se le prohibió celebrar cualquier sacramento, incluida la Eucaristía. Pero Lefebvre desafió a Roma y expandió su orden a otros países.

Bisig dijo que la supresión del floreciente seminario, el cual tenía 120 seminaristas para 1977, y la subsecuente suspensión por el Papa Pablo VI condujeron a un cambio en la actitud de Lefebvre hacia Roma, y su lenguaje se volvió cada vez más “polémico”. Lefebvre comenzó a albergar sedevacantismo[2], la idea de que Pablo VI no era un papa verdadero, y que por lo tanto la Sede de Pedro estaba vacante, dijo Bisig. Pero el arzobispo mantuvo esta opinión fuera del ámbito público porque la mayoría de los sacerdotes de la FSSPX se habrían escandalizado.

 

“Hasta ese momento se nos tenía prohibido criticar al Santo Padre o a Roma”, dijo Bisig.

 

Los miembros fundadores de la FSSP se separaron de Lefebvre solo después de que éste ordenara cuatro obispos en 1988 en contra de la voluntad del Papa San Juan Pablo II, llevando a Lefebvre a la excomunión. La FSSPX, entonces con cerca de 60,000 seguidores, fue considerada cismática[3].

“Era claro que teníamos que dejar la Fraternidad [FSSPX] por esta ruptura con Roma”, dijo Bisig, uno de los 12 sacerdotes, un diácono y 20 seminaristas que salieron.

 

“Nosotros no queríamos dejar la FSSPX”, dijo. “Fuimos forzados a hacerlo. Nuestro superior se volvió cismático. Nos sentimos como huérfanos abandonados por nuestro padre”.

 

Bisig, quien se convirtió en el primer Superior General de la FSSP, es actualmente rector del Seminario de Nuestra Señora de Guadalupe en Denton, Nebraska [EE.UU.]

Durante los últimos 30 años, la FSSP ha tenido éxito en formar una Fraternidad que está en unión con el Papa al tiempo que ésta continúa ofreciendo liturgia y formación tradicionales. Bisig dice que esto demuestra que “es posible estar en la Iglesia con liturgia tradicional y con formación sacerdotal tradicional”.

En una Misa Pontifical en latín en la Forma Extraordinaria del Rito Romano por el Arzobispo Terrence Prendergast el 23 de noviembre para marcar el 50° aniversario de la Parroquia de San Clemente en Ottawa, una parroquia con 600 fieles atendida por un sacerdote de la FSSP, el arzobispo predicó sobre el pasaje del Evangelio en relación a Cristo confiándole a Pedro las llaves del Reino.

 

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“La Tradición entiende que lo que Dios otorgó a Simón Pedro, Dios también lo dio a sus sucesores”, dijo Prendergast. “Y así también nosotros católicos llegamos a tener aprecio por la importancia de la Santa Sede y el sucesor de Pedro, sin importar quién ocupe ese Oficio”.

La FSSP tiene dos seminarios, en Nebraska y en Wigratzbad, Bavaria, Alemania, y su casa General está en Friburgo (Fribourg), Suiza. Ha experimentado un crecimiento sostenido desde su fundación en 1988, y tiene 300 sacerdotes y 150 seminaristas.

 

“Yo rezo mucho por mis viejos y buenos amigos (en la FSSPX) para que se unan a la Iglesia” y para que “vuelvan sin ninguna condición”, mas que “aceptar la autoridad del magisterio viviente”, dijo Bisig.

 

Bajo el [pontificado del] Papa Francisco, las conversaciones continúan con la FSSPX [ver aquí]. El 22 de noviembre el Superior General de la FSSPX, P. Davide Pagliarani, tuvo un encuentro con el Cardenal Luis Ladaria, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en conversaciones en curso. Durante el Año de la Misericordia, el Papa Francisco reconoció la validez de la absolución durante las confesiones de los sacerdotes de la FSSPX y proporcionó una manera de reconocer los matrimonios FSSPX como válidos. Pero la FSSPX aún permanece en una relación irregular con Roma.

El Papa Benedicto XVI inició el proceso de sanación del cisma en 2009 al revocar la excomunión de los cuatro obispos que Lefebvre había ordenado [Ver aquí]. El movimiento resultó ser un desastre en relaciones públicas cuando uno de los obispos, que desde entonces fue expulsado de la FSSPX, se demostró que había escrito material anti semita.

 

 

[Traducción de Dominus EstArtículo original]

*permitida su reproducción mencionando a dominusestblog.wordpress.com

 

 

Portada: P. Joseph Bisig, cofundador de la Fraternidad Sacerdotal San Pedro, hizo énfasis en la importancia de la unidad con el Papa, la autoridad visible en la Iglesia Católica.

 

 

REFERENCIAS:

[1] La suspensión A Divinis es una pena canónica prevista en el canon 1333 del Código de Derecho Canónico de la Iglesia Católica. La frase latina A Divinis traducida de modo literal significa “de los [ministerios] divinos”, pero se interpreta y aplica como “lejos de lo divino”.

Canon 1333 § 1: La suspensión, que sólo puede afectar a los clérigos, prohibe:

1 todos o algunos de los actos de la potestad de orden;

2 todos o algunos de los actos de la potestad de régimen;

3 el ejercicio de todos o de algunos derechos o funciones inherentes a un oficio.

  • 2: En la ley o en el precepto se puede establecer que, después de la sentencia condenatoria o declaratoria, no pueda el que ha sufrido suspensión realizar válidamente actos de régimen.

Como se ve, esta es una pena divisible, puesto que la suspensión puede ser general y especial: si la pena se impone de modo general, prohíbe todos los actos enumerados en el canon 1333 § 1. Puede imponerse, sin embargo, restringida a ciertos actos, de modo que sea una suspensión parcial.

 

[2] “¿Cómo un sucesor de Pedro ha podido en tan poco tiempo causar más males a la Iglesia que la revolución de 1789? (…) [¿] la más radical, rápida y generalizada en su historia – algo que ningún heresiarca jamás ha logrado? (…) ¿Tenemos realmente un Papa ó un intruso en la Sede de Pedro?” (Arzobispo Marcel sobre Pablo VI. Agosto de 1976, citado en la Biografía de Marcel Lefebvre por Tissier de Mallerais)

“Mientras que tenemos certeza de que la fe de la Iglesia ha enseñado por 20 siglos no puede contener error, estamos muy alejados de la absoluta certeza de que el papa es realmente el papa”. Marcel Lefebvre. Le Figaro, 4 de agosto de 1976.

“En este, evidentemente caso excepcional, la Iglesia estaría en una situación similar a la que prevalece después de la muerte de un pontífice”. Marcel Lefebvre, Le Figaro, 4 de agosto de 1976.

“Yo no diría que el papa no es el papa. Pero tampoco diría que ustedes no pueden decir que el papa no es el papa”. Marcel Lefebvre a ocho sacerdotes FSSPX en Long Island, 1979.

“Es posible que hayamos sido obligados a creer que este papa no es el papa. Por veinte años Mons. Castro Mayer y yo hemos preferido esperar…”. Conferencia de Marcel Lefebvre, 30 de abril de 1986.

 

[3] http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/motu_proprio/documents/hf_jp-ii_motu-proprio_02071988_ecclesia-dei.html

http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/intrptxt/documents/rc_pc_intrptxt_doc_19960824_vescovo-lefebvre_it.html

https://dominusestblog.wordpress.com/2018/06/19/excomunion-por-cisma-a-los-adherentes-al-movimiento-del-ob-lefebvre-pontificio-consejo-para-los-textos-legislativos/

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