28/11/2020

Evangelio

En aquel tiempo fue Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara.Pero Juan intentaba disuadirlo, diciéndole:

«Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?»

Jesús le contestó:

«Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere».

Entonces Juan se lo permitió.

Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre Él. Y vino una voz del cielo que decía:

«Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco».

Mateo 3, 13-17

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