29/06/2022

Arzobispo explica cómo vive la Iglesia desde donde se evangelizó Europa

, 17 May. 22 (ACI Prensa).-
Mons. Martin Kmetec, Arzobispo de Esmirna (Turquía), afirmó que la comunidad cristiana que dirige intenta “ser una Iglesia viva” con una misión de puertas abiertas, en medio de un país donde el 98.3% de la población es musulmana.

En ese sentido, en declaraciones a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), el Prelado destacó la importancia de que los cristianos que viajan a Turquía visiten también las iglesias.

“Me gustaría recordar a los turistas que los orígenes de nuestra fe están aquí. La primera Iglesia entre las naciones nació aquí. Los primeros concilios ecuménicos que dieron forma a la fe católica tuvieron lugar en la actual Turquía. De aquí partió la misión a Europa”, afirmó el Arzobispo de esta ciudad ubicada en el oeste del país.

En ese sentido, aunque los católicos que atiende llegan solo a los cinco mil, el Arzobispo aseguró que “intentamos estar presentes y ser una Iglesia viva. Nuestra misión es una misión de Iglesia de puertas abiertas”.

“Por eso, tenemos horarios en los que todas nuestras iglesias están abiertas. Algunas veces, hay adoración al Santísimo Sacramento y siempre hay alguien para recibir a los visitantes y darles información si tienen preguntas. Esta es nuestra forma de evangelizar en esta situación”, explicó el Prelado, que pertenece a la Orden de Frailes Menores Conventuales

En un país donde solo el 0.2% de los habitantes son cristianos, Mons. Kmetec dijo que “como franciscano, mi primera prioridad es el testimonio de vida, la vida fraterna. San Francisco dijo: Si hay un modo de predicar la palabra, entonces pueden predicar. Estamos tratando de hacerlo, por ejemplo, en las redes sociales y en la nueva página web de la diócesis”.

El cristianismo tiene dos mil años de historia en Turquía. En este país está Tarso, la ciudad natal del apóstol San Pablo. También se encuentran ahí Éfeso y Mira, esta última la ciudad donde fue obispo San Nicolás de Bari.

Sin embargo, oleadas de persecución –como el genocidio armenio de 1915–, han ido reduciendo el número de cristianos.

Luego de la desaparición del Imperio otomano en 1922 –con la pérdida de territorios que actualmente forman Siria, Israel, Irak, entre otros países–, la actual Turquía comenzó un proceso de secularización. Sin embargo, en los últimos años está experimentando un renacimiento islámico alentado por el presidente Recep Tayyip Erdoğan.

A pesar de ello, el Arzobispo de origen esloveno indicó que “no diría que los cristianos son expresamente discriminados. Pero hay experiencias negativas en el trato con las autoridades y las administraciones. La Iglesia Católica no está reconocida como entidad jurídica”.

“Pero si pensamos en el diálogo, yo diría que hay un diálogo de la vida. Si pienso en Cáritas, por ejemplo: Cáritas es parte de la Iglesia, parte de nuestra diócesis. Hay una oficina en cada diócesis. Y ayuda a todos, a cristianos, a musulmanes y a todos los que están indefensos”, señaló.

“También tenemos reuniones con los imanes [líderes religiosos musulmanes] de nuestra zona, por ejemplo, en el ‘Día de la Hermandad’. Algunos sacerdotes y yo visitamos al alcalde de la ciudad y le hicimos un regalo en esa ocasión: la traducción turca de la encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco. La encíclica Laudato si’, que trata de los problemas ecológicos que afectan a toda la humanidad, fue también traducida al turco”, añadió.

Mons. Kmetec trabajó en Líbano durante casi once años y vive en Turquía desde 2001. En 2020, el Papa Francisco lo nombró Arzobispo de Esmirna, en el oeste del país.

Sobre el diálogo ecuménico, el Prelado dijo que “las relaciones con las demás Iglesias cristianas son generalmente buenas. El Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, por ejemplo, mantiene buenos contactos con el movimiento de los Focolares y con el nuevo Vicario Apostólico de Estambul, Mons. Massimiliano Palinuro”.

“Aquí, en Esmirna, nos reunimos con cristianos ortodoxos, pero también con cristianos anglicanos, en diversas fiestas cristianas”, afirmó.

Relató que “recientemente, los sacerdotes armenios celebraron una liturgia armenia en nuestra iglesia católica de San Policarpo, porque no tienen iglesia propia en Esmirna. Además, junto con los armenios de Esmirna, hemos abierto una pequeña tienda para que la Sociedad Bíblica venda libros. Así que hay buenas señales de diálogo ecuménico”.

Asimismo, dijo que para la labor pastoral cuentan con un sacerdote alemán que atiende a sus compatriotas que viven en Esmirna.

“Me alegraría que pudiéramos encontrar otro sacerdote para otras parroquias, al menos en verano para los turistas. Pero eso también es un problema financiero. Quizá el Consejo Europeo de Conferencias Episcopales nos podría ayudar”, expresó. 

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