23/01/2022

El secreto de confesión es inviolable

Haciendo hincapié en que «se han lanzado numerosos ataques contra el sello del secreto del sacramento de la confesión, bajo la causa aparente de la publicación de múltiples informes sobre el número de abusos sexuales presuntamente cometidos por el clero», la agencia italiana afirma que «ciertamente no es violando un sacramento como se puede combatir este flagelo, que además está trágicamente extendido en todos los sectores de la sociedad y que se alimenta de una sexualización extrema».

La confesión está «sellada porque se hace solo a Dios»

El cardenal Piacenza recuerda que «todo lo que se dice en la confesión está bajo un sello absolutamente inviolable». Es decir, precisa, desde el momento en que este acto de culto comienza con la señal de la cruz hasta el momento en que termina con la absolución o con la negación de la misma. En efecto, explica el cardenal, «toda información revelada en la confesión está ‘sellada’ porque se hace solo a Dios, por lo que no está disponible para el sacerdote confesor».

Esto de ninguna manera impide que el confesor, agrega monseñor Piacenza, recomiende enérgicamente al niño, que revela en confesión ser víctima de un abuso, decir lo que sucede a los padres, educadores o la policía.

Así, «el penitente no se dirige al confesor como a un hombre, sino a Dios. Por tanto, tomar posesión de lo que le pertenece a Dios sería un sacrilegio». Y concluye afirmando que «el sacramento mismo, instituido por Cristo para ser un puerto de salvación para todos los pecadores, se encuentra bajo esta protección».

Sin ninguna analogía con el secreto profesional

El cardenal Piacenza también explica que debe eliminarse «a toda costa» la analogía entre el secreto de confesión y el secreto profesional de los médicos, farmacéuticos, abogados, etc.

En efecto, precisa, no hay secreto que no pueda ceder ante los requisitos contrarios establecidos por la ley o por el juez, por los códigos de ética o por el interesado que autoriza su divulgación, con excepción del secreto de confesión.

Porque, prosigue el prelado, «no es una obligación impuesta desde el exterior, sino una exigencia intrínseca del sacramento, y como tal, [este secreto intrínsecamente exigido por el sacramento] no puede ser liberado ni siquiera por el penitente mismo».

Y concluye afirmando que es «imprescindible insistir en la imposibilidad de comparar el secreto confesional con el secreto profesional, para evitar que la legislación secular aplique al secreto confesional inviolable las excepciones del secreto profesional por motivos justos».

«Un preocupante ‘prejuicio negativo’ hacia la Iglesia católica»

En una Nota de la Penitenciaría Apostólica sobre la importancia del fuero interno y la inviolabilidad del secreto sacramental, del 29 de junio de 2019, el Cardenal Piacenza escribió:

«Parece estar desarrollándose un preocupante ‘prejuicio negativo’ hacia la Iglesia católica, cuya existencia se presenta culturalmente, y se reinterpreta socialmente, por una parte, a la luz de las tensiones que pueden existir incluso dentro de la misma jerarquía y, por otra parte, de los recientes escándalos de horribles abusos perpetrados por ciertos miembros del clero.

«Este prejuicio, que olvida la verdadera naturaleza de la Iglesia, su auténtica historia, y la influencia real y benéfica que ha tenido y tiene en la vida de los hombres, a veces se traduce en la injustificable ‘pretensión’ de que la Iglesia misma, en estas áreas, debe ajustar su propia legislación a la de los Estados en los que vive, como la única ‘garantía de corrección y rectitud’ posible».

El propósito de esta Nota era definir conceptos que ahora se han vuelto ajenos a la opinión pública y a las instancias jurídicas civiles:

«Ante todo esto, la Penitenciaría Apostólica, consideró oportuno intervenir con esta Nota, para recordar la importancia y promover una mejor comprensión de los conceptos propios de la comunicación eclesial y social, que hoy parecen ajenos a la opinión pública y en ocasiones incluso a las instancias jurídicas civiles, a saber: el sello sacramental, la inherente confidencialidad del fuero interno extrasacramental, el secreto profesional, los criterios y límites propios de cualquier otra comunicación».

Para comprender mejor en qué consiste el «secreto de confesión», la agencia católica italiana Acistampa entrevistó al cardenal Mauro Piacenza, penitenciario mayor de la Santa Iglesia Romana, el 15 de octubre de 2021.

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