26/10/2021

El Vía Crucis de Francisco

 

 

Este Viernes Santo en el Coliseo, el nuevo Pontífice agradeció a Dios por la convivencia entre cristianos y musulmanes

http://vaticaninsider.lastampa.it

GIACOMO GALEAZZI
ROMA

“La convivencia entre cristianos y musulmanes es signo de esperanza”. Dios no permanece “en silencio” ante el ma, pues respondió: su respuesta es la Cruz, que quiere decir “misericordia, amor y perdón”. “Los cristianos también están llamados a responder al mal con el bien”.

Esta fue la refelxión del Papa Francisco en su primer Vía Crucis como Pontífice en el Coliseo de Roma. Surgió al escuchar las meditaciones que preparó un grupo de jóvenes libaneses bajo la dirección del Patriarca maronita Boutros Raï. El Papa puso como ejemplo el testimonio de la convivencia entre los cristianos y los musulmanes del Líbano, un “singo de esperanza”, dijo, que se puede apreciar el el viaje que hizo Benedicto XVI al país el año pasado, durante el que nació la idea de confiar a los chicos libaneses, la redacción de las meditaciones para hoy.

“En esta noche debe permanecer una sola palabra, que es la Cruz misma -afirmó Francisco en un Coliseo iluminado por antorchas. La Cruz de Jesús es la Palabra con la que Dios responidió al mal del mundo. A veces, parecería que Dios no responde al mal, que permanece en silencio. En realidad, Dios ha hablado, ha respondido, y su respuesta es la Cruz de Cristo: una Palabra que es amor, misericordia, perdón”. Pero también un juicio: “Dios nos juzga amándonos. Si acojo su amor, estoy salvado; si lo rechazo, condenado, no por Él, sino por mí mismo, porque Dios no condena. Él solo ama y salva”. La palabra de la Cruz, indicó Bergoglio, también es “la respuesta de los cristianos al mal que continúa actuando en nosotros y alrededor de nosotros”.

 Los cristianos deben responder al mal “con el bien, cargando sobre sus hombros la Cruz, como hizo Jesús”. Francisco, que siempre ha estado muy cerca de los cristianos de las Iglesias orientales (fue durante 20 años el ordinario en Argentina), quiso recordarlos al final del Vía Crucis, cuyas meditaciones fueron redactadas por Gioia, Carlos y Marielle, bajo la atenta dirección del patriarca maronita Béchara Raï. “Esta tarce -dijo- escuchamos el testimonio de nuestros hermanos del Líbano: son ellos los que compusieron estas hermosas meditaciones y oraciones. Les agradecemos de corazón por este servicio y, sobre todo, por el testimonio que nos han ofrecido”. El pontífice añadió que en este testimonio “vimos cuando Benedicto XVI fue al Líbano: vimos la belelza y la fuerza de la comunión de los cristianos de aquella Tierra y de la amistad de tantos hermanos musulmanes y muchos otros. Fue un gran signo para el Medio Oriente y para todo el mundo: un signo de esperanza”.

La condena de Jesús hace que surjan en filigrana esos muchos “Pilatos” que “tienen en las manos las levas del poder y lo usan al servicio de los más fuertes”, denunciaron las meditaciones que leyeron esta tarde en el Coliseo durante el Vía Crucis que presidió Francisco. El Pontífice siguió la sacra representación desde un palco en el Palatino, como han hechos durante los últimos años sus predecesores

A %d blogueros les gusta esto: