18/05/2022

Hungría: gran éxito para Viktor Orban

El domingo 3 de abril de 2022, el primer ministro húngaro sonrió al escuchar los primeros resultados de las elecciones legislativas. A primera hora de la mañana del día siguiente, los medios húngaros confirmaban la cuarta victoria consecutiva de Viktor Orban, la más deslumbrante de todas, ya que el jefe de gobierno se dio el lujo de eliminar a una coalición opositora sin precedentes.

«Todo el mundo ha podido comprobar que en Budapest triunfó el patriotismo. Este es nuestro mensaje a Europa: ¡no somos el pasado, somos el futuro!», exclamó el primer ministro que acababa de ser reelegido, ante sus seguidores reunidos a orillas del Danubio para celebrar la victoria.

Un éxito que los medios europeos no se atrevieron a imaginar, convencidos de que las ideas progresistas habían ganado suficiente terreno en Hungría como para desbancar al líder de Fidesz, un partido nacional-conservador opuesto a la ideología de género y todos sus sucedáneos:

«Esta victoria será recordada, porque nunca habíamos tenido tantos adversarios, entre nuestra izquierda nacional, la izquierda internacional, los burócratas en Bruselas, [el multimillonario estadounidense de origen húngaro] George Soros, los medios internacionales e incluso el presidente ucraniano», bromeó Viktor Orban.

La oposición estaba desconcertada. Los seis partidos que se unieron contra la bestia negra de Bruselas obtuvieron solo el 34.95% de los votos, sobre una participación que se acercó al 70% de los votantes registrados. Una bofetada que castiga a una coalición heterogénea e incongruente que no logró gustar a los húngaros: yendo desde la izquierda hasta una extrema derecha notoriamente antigitana y antiinmigrante, ¡sin que George Soros ni Europa vieran en esto la más mínima sombra de incoherencia!

Contrariamente a lo que vaticinaban los pájaros de mal agüero, el estallido de la guerra en Ucrania no debilitó al primer ministro saliente, sino todo lo contrario: su discurso sobre la negativa a dar armas a Ucrania y su veto a las sanciones económicas dieron en el blanco entre su electorado, que no ve a Rusia tan negativamente como otros países de la UE:

«Con Orban, se puede tener la seguridad de que no estamos amenazados por la guerra, y eso fue decisivo», declaró Andras, un trabajador social de 53 años, que acudió al lugar para celebrar la victoria en el frío, con cientos de personas.

Con el triunfo del 3 de abril, que abre el camino a Viktor Orban a un cuarto mandato, Fidesz obtuvo más escaños de los necesarios para poder modificar la Constitución, y fijar de manera más definitiva la ley fundamental, los valores de la familia y del matrimonio tradicional: el enfrentamiento con Bruselas está lejos de terminar…

Un pequeño inconveniente

Sin embargo, hay un pequeño defecto en este triunfo. En efecto, paralelamente a las elecciones, se llevó a cabo un referéndum sobre la política familiar: se formularon cuatro preguntas para saber si se debe fomentar la reasignación de género entre los niños o si se debe autorizar a las escuelas a organizar talleres sobre orientación sexual sin el consentimiento de los padres.

El resultado fue muy claro: más del 90% de las respuestas respaldaron la política del gobierno. Pero el referéndum no tuvo la misma participación que las elecciones, y no se alcanzó el quórum del 50%. Esto implica que el resultado del referéndum no es vinculante. Sin embargo, la ley «sobre la protección de menores» fue aclamada por los votantes.

Viktor Orban consiguió un cuarto éxito en las elecciones legislativas. Con una amplia mayoría, su partido conservador, Fidesz, obtuvo suficientes escaños en el Parlamento para modificar la Constitución de acuerdo con los valores tradicionales, lo que augura futuras tensiones con Bruselas.

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