17/01/2022

La eliminación de la Navidad: la Santa Sede pide a Europa dar marcha atrás

¡Viva la Navidad, viva la Europa del sentido común! Antonio Tajani, fundador del partido Forza Italia no ocultó su alegría en las redes sociales, el 30 de noviembre de 2021.

Es preciso decir que las figuras del Nacimiento, con el Niño Jesús a la cabeza, sufrieron un golpe de calor bastante inusual para finales de otoño: en una disposición interna, la comisaria europea Helena Dalli, encargada de la «igualdad», recomendó ya no desear «Feliz Navidad», con el fin de mostrar respeto por las diferentes tradiciones religiosas.

Asimismo, la expresión «período navideño» debe ceder el paso a «período festivo»: la cultura del borrado y la cancelación avanza enmascarada bajo los oropeles de la «no discriminación»…

La reacción de Roma no tardó mucho: apoderándose de la «portada» italiana del portal de información oficial del Vaticano, el secretario de Estado de la Santa Sede intervino en persona para decir alto y claro lo que piensa de este enésimo intento de negar las raíces cristianas de Europa.

Un fenómeno que, digámoslo de pasada, no se limita a los pasillos de la Comisión de Bruselas: por ejemplo, la Comisión de Comercio de la ciudad de Besançon no dudó en llegar hasta el ridículo sustituyendo las palabras «Feliz Navidad», consideradas discriminatorias, por «Fantástico Diciembre».

Para el cardenal Pietro Parolin, la medida -cuyo objetivo también era prohibir el uso del término «señora» o «señorita»- es todo menos inofensiva: «existe el riesgo de destruir, de aniquilar a la persona, en dos direcciones principales. La primera, la de la diferenciación que caracteriza a nuestro mundo, y hoy lamentablemente la tendencia es nivelarlo todo».

«La segunda: olvidar lo que es la realidad. No obstante, quien va en contra de la realidad se pone en gran peligro. Y luego está la anulación de lo que son las raíces, especialmente en lo que respecta a las fiestas cristianas, la dimensión cristiana de nuestra Europa también».

Porque, para el alto prelado, no hay duda de que «Europa (debe) su existencia y su identidad a un gran número de influencias, siendo la principal el cristianismo».

En Bruselas, el mensaje parece haberse recibido fuerte y claro, con el anuncio de la marcha atrás de la comisaria europea: «el proyecto tenía la intención de enfatizar el carácter inclusivo de la Comisión, pero estas directrices claramente necesitan ser profundizadas», declaró Helena Dalli, y agregó que es una promesa que el futuro documento revisado tendrá en cuenta las «preocupaciones planteadas».

La Comisión del Comercio de Besançon, por su parte, se mantuvo en su postura, ignorando -con tal incompetencia que hace sonreír- que la palabra «fantástico» se define en el diccionario como «lo que no existe en la realidad»: los comerciantes de Besançon seguramente apreciarán cualquier cosa para sus ventas de Navidad menos que sean «fantásticas». 

Un proyecto de la Comisión Europea tiene por objeto atacar la palabra Navidad con la damnatio memoriae, en nombre de una concepción progresista de la no discriminación. El Vaticano obtuvo de Bruselas la reestructuración del texto.

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