21/05/2022

Monseñor Schick: un concilio ecuménico debe decidir sobre la ordenación de mujeres

El prelado agregó que este tema debe ser discutido de manera ecuménica, por ejemplo, con la ortodoxia. «Necesitamos reunirnos y discutirlo juntos. No podemos hacerlo solos». Él mismo está a favor de estas discusiones: «Tienen que suceder».

El arzobispo ya ha dejado bien claro que las mujeres deberían poder convertirse en diaconisas. Además, el proceso sinodal mundial lanzado por el Papa Francisco ha dado un impulso a las discusiones. Asimismo, monseñor Schick señaló que el tema de la ordenación también se ha discutido en los sínodos regionales, como el que se celebró recientemente en la Amazonía.

«Creo que actualmente estamos en una fase en la que muchas cosas están cambiando». El prelado afirma que hay muchos hombres y mujeres que desean que este asunto se resuelva pronto. Al mismo tiempo, hizo también referencia a las mujeres que ya ocupan puestos de liderazgo en la Iglesia, así como a aquellas que están activas en la pastoral.

Monseñor Schick afirma sentirse bien cuando está en el altar con una asistente pastoral. «Para mí, conocer mujeres y hacer algo juntos, incluso en el ámbito del culto, es enriquecedor». Además de la ordenación de mujeres como diaconisas, también se pronunció a favor de la ordenación de hombres casados.

Estas declaraciones demuestran una vez más el desprecio de este arzobispo, y de tantos otros como él, por el magisterio de la Iglesia en un tema que ya ha sido definitivamente zanjado y que no puede ser modificado por ningún Papa o concilio ecuménico. Este es un hecho ineludible de la Tradición. El documento más reciente es la carta apostólica Ordinatio sacerdotalis de Juan Pablo II.

En ella se dice que «si bien la doctrina sobre la ordenación sacerdotal, reservada solo a los hombres, sea conservada por la Tradición constante y universal de la Iglesia, y sea enseñada firmemente por el Magisterio en los documentos más recientes, no obstante, en nuestro tiempo y en diversos lugares se la considera discutible, o incluso se atribuye un valor meramente disciplinar a la decisión de la Iglesia de no admitir a las mujeres a tal ordenación.

«Por tanto, con el fin de alejar toda duda sobre una cuestión de gran importancia, que atañe a la misma constitución divina de la Iglesia, en virtud de mi ministerio de confirmar en la fe a los hermanos (cf. Lc 22,32), declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia».

Por otro lado, la Congregación para la Doctrina de la Fe respondió a una duda sobre la naturaleza de la declaración papal, advirtiendo que se trata de una doctrina propuesta infaliblemente por la Iglesia.

Los obispos de Alemania, por lo tanto, continúan elaborando enseñanzas contrarias a la fe y la moral reveladas. Parece que piensan que les queda poco tiempo y deben actuar con rapidez, o están convencidos de que están en una misión «divina» para cambiar la Iglesia y su enseñanza infalible.

Monseñor Ludwig Schick ha propuesto la celebración de un concilio ecuménico para abordar la cuestión de la ordenación de mujeres al sacerdocio. El arzobispo de Bamberg afirma que un concilio puede cambiar todo sobre este tema. «Esta cuestión depende de la Iglesia universal», declaró durante una conversación para TV-Oberfranken.

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