19/05/2022

Vaticano: la diplomacia a toda marcha

En una larga entrevista exclusiva concedida a los periodistas por el cardenal Pietro Parolin, publicada el 7 de abril de 2022, el secretario de Estado de la Santa Sede presentó un informe de la actividad diplomática del Vaticano que se desarrolla en todas las direcciones, en un mundo cada vez más caótico.

El número dos del Vaticano comenzó su entrevista defendiendo la posición matizada de la Santa Sede en el drama ucraniano. Mientras muchos medios occidentales denuncian un cierto irenismo en relación con Rusia, el cardenal Parolin destaca la función mediadora del micro-Estado, con el objetivo de alcanzar el único resultado posible: una solución negociada, que permita aplicar con mayor eficacia los acuerdos de Minsk.

El jefe de la diplomacia vaticana confirmó que han iniciado las conversaciones para un posible encuentro entre el romano pontífice y el líder de los ortodoxos rusos, el patriarca Cirilo: «Continuamos con esta preparación», precisó el alto prelado quien explicó que, por el momento, la búsqueda consiste en encontrar un «terreno neutral», Jerusalén, según algunas fuentes vaticanas.

Las relaciones ambivalentes entre la Santa Sede y China también formaron parte de la entrevista concedida por el secretario de Estado, ya que el acuerdo secreto provisional firmado en 2018, luego renovado en 2020, expirará el próximo octubre.

Un acuerdo contra el que se han alzado las voces de muchos católicos que ven en él una rendición incondicional de la Iglesia en las manos de Xi Jinping, el actual líder de China. 

«Estamos pensando en lo que se debe hacer», explicó el cardenal, que mencionó, sin decir más, «posiblemente la necesidad de aclarar o revisar ciertos puntos».

El aumento de actos anticristianos, en el mundo, pero también en Francia, preocupa al alto prelado, como lo demuestra un informe reciente del Ministerio del Interior que revela un aumento exponencial de las profanaciones de iglesias en Francia:

«Desafortunadamente es un fenómeno muy presente en Francia, y sobre este tema, ni siquiera las causas del incendio de Notre-Dame están muy claras. El número de ataques indica que la intolerancia religiosa va en aumento. (…) Tampoco podemos olvidar la cuestión de la radicalización».

El Cardenal Parolin resumió así la reforma de la Curia: «Pablo VI había resuelto el problema de la coordinación de la Curia de forma vertical, al establecer que todo pasaría por la Secretaría de Estado. A partir de ahora, han disminuido algunas de las competencias de la Secretaría de Estado, pero su misión se reduce a una asistencia más directa al Papa en el ejercicio de su ministerio petrino».

Según la opinión del alto prelado, esta reforma no debe ser el árbol que oculta el bosque, porque hay otro problema más preocupante al que debe hacer frente la Secretaría de Estado -y la Curia en general-: la falta de recursos humanos, es decir, de sacerdotes.

Así, cuando se le preguntó por las catorce nunciaturas actualmente vacantes en todo el mundo, el cardenal reconoció lo siguiente: «la crisis es más general, es una crisis a nivel de las vocaciones sacerdotales y religiosas. En este sentido, cada año es más difícil encontrar nuevos candidatos para la Academia Eclesiástica (que forma a los futuros nuncios)».

Una reflexión de sentido común en la que nos gustaría profundizar en las razones principales de la actual crisis de la Iglesia. Esta falta de personal podría pasar rápidamente de la sobrecarga al sobrecalentamiento: una preocupación que no es utópica, frente a la crisis que se extiende a través del Camino Sinodal alemán.

La posibilidad de un encuentro entre el Santo Padre y el jefe de la Iglesia ortodoxa rusa, la posible revisión del acuerdo secreto firmado en 2018 entre el Vaticano y China, el aumento de actos anticristianos en Francia, la escasez de mano de obra en la Secretaría de Estado… El número dos del Vaticano presentó un informe de la diplomacia del estado más pequeño del mundo.

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