11/08/2022

Aún no se han desenterrado restos de las tumbas de las escuelas residenciales de Canadá

Washington, DC, 26 Jul. 22 (ACI Prensa).-
El 27 de mayo de 2021 se difundió la noticia de que se habían descubierto tumbas sin marcar, que contenían los restos de niños indígenas, en los terrenos de una antigua escuela residencial en la Columbia Británica. 

La escuela residencial indígena Kamloops, que funcionó desde finales del siglo XIX hasta finales de la década de 1970, se encontraba entre las escuelas patrocinadas por el gobierno de Canadá y dirigidas por la Iglesia Católica para asimilar por la fuerza a los niños indígenas.

Más de un año después, no se han descubierto cuerpos en el sitio de Kamloops. No está claro si las tumbas que se dice que se descubrieron allí existen realmente. 

El tema de los internados ha vuelto a ponerse de relieve con motivo del viaje penitencial del Papa Francisco a Canadá. 

Al disculparse por el papel de la Iglesia Católica en el funcionamiento del sistema de escuelas residenciales patrocinado por el gobierno de Canadá, lamentó la “destrucción cultural y la asimilación forzada” infligida a los pueblos indígenas del país. Los niños indígenas fueron separados de sus familias y se les prohibió hablar sus idiomas nativos.

Como “punto de partida”, el Papa pidió «una investigación seria sobre los hechos del pasado y ayudar a los sobrevivientes de las escuelas residenciales a experimentar la curación de los traumas que sufrieron».

El frenesí de los medios distorsiona el hallazgo inicial

La raíz de la controversia es cómo se descubrieron los supuestos lugares de enterramiento. El radar de penetración terrestre recogió imágenes, pero aún no se ha determinado si esas imágenes representan tumbas.

En retrospectiva, el anuncio de los resultados de las pruebas de radar se hizo con una advertencia. Se consideró como un hallazgo “preliminar”, pero los medios de comunicación y los políticos publicaron la historia de que se encontraron fosas comunes en el sitio de una antigua escuela residencial.

«El fin de semana pasado, con la ayuda de un especialista en radar de penetración terrestre, salió a la luz la cruda verdad de los hallazgos preliminares: la confirmación de los restos de 215 niños que eran estudiantes de la Escuela Residencial Indígena de Kamloops», dijo la jefa Rosanne Casimir de la comunidad Tk’emlúps te Secwépemc después del anuncio inicial.

“Restos de 215 niños encontrados en la antigua escuela residencial de Kamloops: First Nation”, decía un titular en el Vancouver Sun. El primer párrafo de la historia decía: “A B.C. First Nation ha confirmado que los restos de 215 niños que eran estudiantes de la Escuela Residencial Indígena de Kamloops se han encontrado en la reserva utilizando un radar de penetración terrestre”.

La historia de Associated Press, esa semana, hizo que los resultados del radar parecieran definitivos: “Los restos de 215 niños, algunos de tan solo 3 años, fueron encontrados enterrados en el sitio de lo que alguna vez fue la escuela residencial indígena más grande de Canadá, una de las instituciones que retenía a niños tomados de familias de todo el país”.

El Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, adoptó un lenguaje similar en una declaración que emitió el día después de que se anunciaran los hallazgos de la investigación: «La noticia de que se encontraron restos en la antigua escuela residencial de Kamloops me rompe el corazón: es un doloroso recordatorio de ese capítulo oscuro y vergonzoso de la historia de nuestro país. Estoy pensando en todos los afectados por esta angustiosa noticia. Estamos aquí para ustedes».

En su informe sobre lo que llamó el «descubrimiento espantoso», el New York Post calificó el presunto lugar de enterramiento como una “fosa común”.

“Una fosa común llena con los restos de 215 niños indígenas, algunos de tan solo tres años, ha sido encontrada en los terrenos de una antigua escuela residencial en Canadá que era conocida por abuso físico, emocional y sexual, dijeron los reportes el viernes”, inicia la historia del Post.

En una historia publicada el 7 de junio de 2021, titulada “Cómo desaparecieron miles de niños indígenas en Canadá”, The New York Times informó: “los restos de más de 1000 personas, en su mayoría niños, han sido descubiertos en los terrenos de tres antiguas escuelas residenciales en dos provincias canadienses desde mayo”.  

Los escépticos cuestionan la evidencia

Jacques Rouillard, profesor emérito en el Departamento de Historia de la Universidad de Montreal, tiene preguntas sobre la validez de la evidencia. 

El radar de penetración terrestre puede haber detectado algo, pero no necesariamente cementerios, sugirió en un artículo para Dorchester Review .

Rouillard sostuvo que, en el caso de la escuela residencial de Kamloops, el radar de penetración en el suelo puede decirnos poco sobre lo que realmente hay bajo tierra.

“Al no señalar nunca que es solo una cuestión de especulación o potencialidad y que aún no se han encontrado restos, los gobiernos y los medios simplemente están dando crédito a lo que realmente es una tesis: la tesis de la ‘desaparición’ de niños de escuelas residenciales”, escribió.

Señaló que Sarah Beaulieu, la antropóloga que realizó la prueba inicial del radar, trató de frenar el tsunami mediático en una conferencia de prensa el 15 de julio de 2021.

«Necesitamos retroceder un poco y decir que son ‘entierros probables’, son ‘objetivos de interés’, seguro», había dicho Beaulieu, y agregó que los sitios «tienen múltiples firmas que se presentan como entierros», pero que “sí necesitamos decir que son probables, hasta que uno excave”.

“Todo esto se basa únicamente en anormalidades del suelo que fácilmente podrían ser causadas por movimientos de raíces, como advirtió la propia antropóloga”, escribió Rouillard.

Poco después de que saliera a la luz la historia de Kamloops, una segunda historia apareció en los titulares: un radar de detección terrestre había descubierto 751 tumbas en la escuela residencial india Marieval en Saskatchewan.

El New York Times («Horrible History’: fosa común de niños indígenas reportada en Canadá») usó el término «fosa común» para describir lo que se encontró en lo que se convirtió en parte de la Reserva de la Primera Nación Cowessess.

Los líderes indígenas, sin embargo, dejaron en claro que no había fosas comunes en el sitio de Marieval. El jefe de Cowessess, Cadmus Delorme, le dijo a CBC News: «Este no es un sitio de fosa común. Son tumbas sin marcar».

El periodista Terry Glavin señaló en el National Post que las fosas fueron detectadas porque allí existía un cementerio católico conectado con la Misión del Inmaculado Corazón de María, en Marieval. Esto, escribió Gavin, era la explicación probable de las 751 tumbas detectadas.

Futuras excavaciones en duda

Más estudios o excavaciones podrían arrojar luz sobre la situación. En mayo, el New York Post informó que no ha habido excavaciones en Kamloops y que no hay fechas anunciadas para comenzar una excavación. El informe citó a un portavoz de Tk’emlúps te Secwépemc, una banda ubicada en Kamloops, diciendo que hasta ahora no se ha excavado nada en el suelo.

El CBC, ese mismo mes, citó a Rosanne Casimir, la jefa de los Tk’emlúps te Secwépemc, diciendo que pronto podrían comenzar los trabajos en la antigua escuela para exhumar e identificar los restos.

«Estamos utilizando la ciencia para respaldar cada paso a medida que avanzamos», dijo Casimir. «Tenemos un grupo de trabajo técnico que se ha juntado y que consta de varios profesores, así como arqueólogos técnicos, y continuamos trabajando con un especialista en radares de penetración terrestre también”.

El CBC informó que las comunidades locales están divididas sobre si cavar tumbas sin marcar en las escuelas residenciales. 

Mientras que algunos sobrevivientes de la escuela ven la exhumación como una forma de conmemorar adecuadamente a las víctimas, otros quieren que no las molesten.

El sobreviviente y poeta de la escuela Kamloops, Garry Gottfriedson, le dijo a CBC que «Todos los que estábamos en esa escuela residencial ya sabíamos que [los cuerpos] estaban allí».

“Ahora, es algo así como decir, ‘¿Nos crees?’ Exhumar esos cuerpos y ese tipo de cosas es una forma de decir: ‘Ahora, si esos fueran tus 215 familiares puestos en una fosa común como esa, dime cómo lo superarías’”.

En Ontario, la policía y la oficina forense recibieron una solicitud de la policía indígena para ayudar en una investigación en la Escuela Residencial del Instituto Mohawk, donde los registros documentan la muerte de 54 estudiantes, informó el New York Times el año pasado. 

Hay cuerpos allí, dice la comunidad local

Según los líderes de Six Nations of the Grand River, donde una vez estuvo la escuela, los huesos humanos fueron exhumados en la década de 1980 y luego vueltos a enterrar sin una investigación formal.

Los niños de estas escuelas morían por muchas razones, incluidas enfermedades (que se propagaban fácilmente debido a la desnutrición y las condiciones insalubres), accidentes y suicidio. El expresidente de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación en Canadá, Murray Sinclair, también recordó haber escuchado a los sobrevivientes testificar sobre infantes asesinados que nacieron de jovencitas y engendrados por sacerdotes, informó el Washington Post el año pasado.

«Para muchos canadienses y para personas de todo el mundo, estas recuperaciones recientes de nuestros niños, enterrados sin nombre, sin marcar, perdidos y sin ceremonia son impactantes e increíbles», dijo en un comunicado el año pasado RoseAnne Archibald, jefa nacional de la Asamblea de las Primeras Naciones, una organización nacional de defensa que trabaja para promover las aspiraciones colectivas de las personas y comunidades de las Primeras Naciones en todo Canadá. 

Ella agregó: “No para nosotros, siempre lo hemos sabido”.

Kevin J. Jones, Shannon Mullen y Carl Bunderson contribuyeron a esta historia. Artículo publicado originalmente en CNA y traducido y adaptado por Abel Camasca.

A %d blogueros les gusta esto: