24/06/2022

Blitz pontifical sobre la Orden de Malta

La decisión papal de nombrar, sin pasar por los caballeros, un nuevo Lugarteniente de Gran Maestre, el 13 de junio de 2022, el día antes del funeral de Fra’ Marco Luzzago, quien ocupó este cargo hasta su muerte prematura el 7 de junio, tiene pinta de guerra relámpago.

Un proceso que el pontífice argentino asume plenamente debido a las circunstancias según la carta firmada por su mano: «Nuevas circunstancias casi parecen querer impedir que la Orden de San Juan Bautista tome el camino necesario de renovación en la fidelidad al carisma original. La muerte prematura del hermano Marco Luzzago, además de determinar la paralización temporal del proceso de reforma, corre el riesgo de acentuar aún más las tensiones existentes».

Esta decisión ilustra el enfrentamiento entre Roma y el ala alemana de los caballeros, representada por el actual Gran Canciller, Albrecht von Boeselager: este último ven con malos ojos la reforma de la Orden dirigida directamente desde Santa Marta.

Porque al afectar la soberanía de la Orden, la reforma reduciría en consecuencia la influencia de los caballeros alemanes, una influencia tan preponderante como discreta, desde hace ya veinte años…

Albrecht von Boeselager ya había sido el centro de atención en 2016, cuando el ex Gran Maestre Fra Matthew Festing, con el apoyo del cardenal Raymond Burke, entonces protector de la Orden, había querido destituirlo de su cargo, por haber organizado la distribución de preservativos en zonas de guerra, como parte de sus funciones.

El Gran Canciller, gracias a su apoyo en el Vaticano, logró cambiar la situación y hacer que el Gran Maestre dimitiera. Se rumorea que Fra’ Matthew Festing había tenido sobre todo la imprudencia de investigar un legado de 130 millones de euros procedentes de un desconocido caballero francés -Jehan du Tour, un seudónimo, al parecer- cuya procedencia no habría sido muy lícita.

Tras la victoria del Canciller alemán y la dimisión del Gran Maestre, la investigación sobre la famosa herencia cayó en el olvido, pero el botín no se perdió…

Sea como fuere, al imponer a Fra’ John Dunlap -un jurista de renombre internacional- como Lugarteniente de Gran Maestre, el Papa Francisco probablemente pretende tomar por sorpresa a los opositores a una reforma que deberá aplicarse «a pesar de cualquier norma o disposición de la ley (…) que pueda ser contraria a mi decisión», en palabras del breve papal. Un «cueste lo que cueste» que no sorprende mucho, viniendo del pontífice argentino.

Como es necesario moverse con rapidez, y no dar tiempo a que los caballeros alemanes se den la vuelta, el nuevo Lugarteniente prestó juramento en presencia del delegado especial del soberano pontífice, el cardenal Silvano Maria Tomasi, inmediatamente después del funeral de su antecesor, el 14 de junio.

Su tarea principal será adoptar la Constitución destinada a reformar la Orden de Malta, y preparar la elección de un nuevo Gran Maestre, cargo que permanece vacante desde la muerte de Fra’ Giacomo Dalla Torre del Tempio di Sanguinetto, en abril de 2020.

Al menos si Dios le concede la vida, pues en menos de dos años han muerto dos Grandes Maestres y un Lugarteniente de Gran Maestre: un mal presagio para algunos, tan oscuro como el centenario hábito de los caballeros de la Orden.

Al nombrar de forma unilateral y repentina a un nuevo Lugarteniente de Gran Maestre, el Papa Francisco manifestó su deseo de llevar a cabo la reforma de la Orden de Malta lo antes posible, contra lo cual protestaron algunos de los caballeros.

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