02/12/2021

Los síntomas de un coronavirus ideológico

Jeffrey Sachs es un propagandista del «desarrollo sostenible», teoría según la cual la presión demográfica es un factor de degradación ambiental y una carga para el desarrollo.

Según él, es la superpoblación la que contamina y dificulta el desarrollo. De ahí su admiración por la política del «hijo único» de China, que ha eliminado a 400 millones de seres humanos en 40 años.

Pero como señala Riccardo Cascioli en la Nuova Bussola Quotidiana del 27 de octubre, no es este nombramiento lo que sorprende, sino la justificación dada por el canciller de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, monseñor Marcelo Sánchez Sorondo.

El hecho de que Jeffrey Sachs sea nombrado miembro de una institución donde ya se sentía como en su casa, solo formaliza una estrecha colaboración con el Papa, ya sea en la redacción de la encíclica Laudato si’ (24 de mayo de 2015), o en la organización del Congreso «La Economía de Francisco», celebrado en Asís del 19 al 21 de noviembre de 2020.

El escándalo radica en el hecho de que el canciller de la Academia de Ciencias Sociales, cuestionado en varias ocasiones por los periodistas sobre la presencia de este ideólogo neomalthusiano en el Vaticano, siempre dé la misma respuesta.

En efecto, según monseñor Sorondo, Jeffrey Sachs ha cambiado, y el objetivo del Vaticano es que la ONU y sus representantes más influyentes escuchen las prioridades establecidas por la Santa Sede, lo cual, según este prelado ingenuo o astuto, ya está sucediendo…

Riccardo Cascioli expresa su indignación con justa razón: «Quieren convencernos de que es la ONU la que ha cambiado la prioridad de sus decisiones para adaptarse a lo que quiere la Iglesia, y especialmente el Papa Francisco. Por el contrario, es precisamente la Iglesia la que se ha unido a las posiciones de las agencias de la ONU y los grupos de presión ambiental.

«En la práctica, no es el mundo el que ha sido contaminado por el pensamiento de la Iglesia, sino la Iglesia la que está a merced de los poderes de este mundo. El ejemplo más evidente es la incorporación del concepto de «desarrollo sostenible» al Magisterio de la Iglesia, que se llevó a cabo oficialmente con la encíclica Laudato si’, y que ahora se ha convertido en un estribillo constante».

El aggiornamento conciliar tuvo tanto éxito que sus artesanos ya ni siquiera se dan cuenta de que están servilmente alineados con el espíritu del mundo. Creen, o quieren hacer creer a la gente, que es el mundo el que se está convirtiendo a la doctrina católica.

Estos hombres de la Iglesia, que deberían ser la «sal de la tierra», se han debilitado tanto doctrinalmente que piensan, ingenua o astutamente, que su insipidez es una «presencia» y un «testimonio» en el mundo de hoy. No son conscientes de que esta presencia y este testimonio son incoloros, inodoros e insípidos.

Los síntomas del coronavirus incluyen la pérdida del olfato y el gusto. Monseñor Sorondo y sus colegas deberían hacerse la prueba.

Padre Alain Lorans

El 25 de octubre de 2021, el economista estadounidense Jeffrey Sachs fue nombrado por el Papa Francisco, miembro ordinario de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales. Este acérrimo defensor de la reducción de la población mundial mediante el aborto, entre otras cosas, se ha convertido así en el colaborador ordinario de una institución romana que se supone trabaja por el desarrollo de la doctrina social de la Iglesia.

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