12/08/2022

¿Se usó el Óbolo de San Pedro para inversiones del Vaticano?

, 14 Jul. 22 (ACI Prensa).-
El “juicio del siglo” del Vaticano, programado para continuar en septiembre, hasta ahora ha ofrecido mucho drama y ha planteado numerosas preguntas sin respuesta. Una de las más sensibles, no solo para los católicos que han donado dinero al Vaticano, es: ¿se usó el Óbolo de San Pedro para financiar inversiones como el ahora infame acuerdo inmobiliario de Londres?

Las donaciones al Óbolo de San Pedro cayeron alrededor de un 15% en 2021. No obstante, ese año se recaudaron alrededor de 47 millones de dólares, siendo las naciones donantes más importantes Estados Unidos (29,3%), seguido de Italia (11,3%), Alemania (5,2%), Corea del Sur (3,2%) y Francia (2,7%).

Se dice que esta práctica piadosa de donar dinero comenzó hace mil años bajo los sajones en Inglaterra. Pero cuando en una declaración del 1 de julio de 2022 el Vaticano confirmó que estaba vendiendo sus acciones de una propiedad en Londres por 223 millones de dólares, se aseguró de decir que las pérdidas, que se estiman en 19 millones de dólares, de ninguna manera son “del Óbolo de San Pedro o las donaciones de los fieles”.

¿Por qué esta aclaración? ¿Se utilizó mal el dinero donado para ayudar a los pobres?

Si bien las circunstancias que rodearon la compra de esta propiedad son el centro del juicio en curso en los tribunales del Vaticano –con acusaciones de fraude y malversación de fondos contra 10 personas–, la cuestión de cómo se utilizó el Óbolo de San Pedro requiere una mirada detrás de escena.

Las finanzas del Vaticano han sido objeto de escrutinio en los últimos años, y el Papa Francisco ordenó la remoción de responsabilidad por los fondos financieros y los activos inmobiliarios de la Secretaría de Estado.

El prefecto de Economía del Vaticano, el P. Juan Antonio Guerrero Alves, reconoció “que la gente tiene derecho a saber en qué gastamos el dinero que nos dan”.

Pero en 2014, antes de esta decisión papal y de un impulso más amplio por la transparencia, la Secretaría de Estado buscaba invertir en un proyecto petrolero en Angola que luego fue abandonado.

En su lugar buscó invertir en bienes raíces en Londres. El juicio actual del Vaticano cubre, entre otras preocupaciones, la cuestión del dinero prestado y los préstamos en torno a este acuerdo.

El 20 de junio, en una de las audiencias del juicio, Fabrizio Tirabassi, exfuncionario vaticano, explicó que cuando empezó a trabajar en la Secretaría de Estado había un Fondo del Óbolo.

Tirabassi dijo al tribunal que originalmente había una oficina dedicada a la recolección de donaciones en la Secretaría de Estado y que estas fueron «gestionadas» mediante la apertura de cuentas dedicadas con una gran cantidad de bancos.

Según Tirabassi, había alrededor de «70-80 cuentas» para este propósito en el propio «banco» del Vaticano, que es como se conoce al Instituto para las Obras de Religión (IOR).

Existen más cuentas con la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), pero también con instituciones financieras italianas como Credito Artigiano y Poste Italiane (el sistema bancario de la Oficina de Correos de Italia).

Esta red enmarañada de cuentas se fue reduciendo en las últimas décadas, agilizando la gestión de las donaciones. Con este fin, se designó una “cuenta Óbolo de San Pedro” (Conto Obolo) en la Secretaría de Estado para mantener los fondos en una sola.

Sin embargo, si bien esta cuenta aún estaba vigente en el momento del acuerdo de Londres, aparentemente ya no administraba las donaciones actuales del Óbolo de San Pedro, sino los recursos de la Secretaría de Estado.

Cuando se le preguntó sobre el acuerdo de Londres y el Óbolo de San Pedro en una entrevista de junio de 2021 con Vatican News, el P. Alves dijo que “tradicionalmente las inversiones del Óbolo de San Pedro se juntaban con inversiones de otros fondos asignados a la Secretaría de Estado. No fue fácil decir que esta parte, estas acciones o este edificio pertenecen al Óbolo de San Pedro y esto pertenece a otros fondos”.

Según las cifras del balance del Óbolo de San Pedro de 2021, se destinaron unos 56 millones de dólares para apoyar las actividades promovidas por el Vaticano en el cumplimiento de la misión apostólica del Santo Padre y casi 10 millones de dólares a proyectos de ayuda inmediata a los necesitados.

En la práctica, los 56 millones de dólares del Óbolo de San Pedro ayudaron a financiar los gastos de 238 millones de dólares de la Curia romana.

No es de extrañar que la mayor parte de la colecta del Óbolo de San Pedro esté destinada a la Santa Sede.

Este fue el objetivo principal de la colecta y lo ha sido durante siglos, especialmente desde el siglo XIX después de la caída de los Estados Pontificios. El fin, entonces, es precisamente apoyar al Santo Padre.

Traducido y adaptado por Eduardo Berdejo. Publicado originalmente en CNA.

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