24/06/2022

Una entrevista del Papa a la «Civiltà Cattolica»

El Papa respondió a sus interlocutores. La entrevista fue publicada en francés por Civiltà Cattolica. Algunas respuestas merecen ser analizadas detenidamente.

La primera pregunta se centró en «el sentido y la misión de las revistas de la Compañía». El Papa insistió en que la comunicación no debe limitarse a las «ideas», sino que debe estar enraizada en la experiencia. Además, repitió varias veces que «la realidad es superior a la idea».

Una fórmula que no es muy clara. Finalmente, el Papa dijo que siempre debemos discutir la realidad y no limitarnos a una batalla de ideas. Tal vez se olvidó de que son las ideas las que dirigen el mundo.

El Papa insistió en este punto: «la realidad es discernible [i.e. debe ser objeto de un juicio de inteligencia]. El discernimiento es el carisma de la Compañía. En mi opinión, este es el primer carisma de la Compañía». Por supuesto, San Ignacio insistió mucho, sobre todo en sus Ejercicios Espirituales, en el discernimiento de los espíritus. Pero, hoy, el carisma parece casi extinguido entre los jesuitas…

La siguiente pregunta fue sobre Ucrania. El Papa tomó muchas precauciones al comunicar sus pensamientos. Mencionó lo que le dijo un jefe de Estado unos meses antes del inicio del conflicto: «Ellos [la OTAN] están ladrando a las puertas de Rusia. Y no entienden que los rusos son imperiales y no permiten que ninguna potencia extranjera se les acerque». Luego elogió la sabiduría del juicio.

También señaló que no se debe decir que todo es negro por un lado y blanco por el otro. Incluso sugirió que la guerra pudo haber sido provocada. También deploró la reanudación del comercio de armas.

Finalmente, afirmó que ya ha comenzado la Tercera Guerra Mundial, una guerra «por pedazos», recordando los muchos puntos del mundo que actualmente están en guerra, abierta u oculta. Insistió en que en un siglo ha habido tres guerras mundiales. La respuesta a esta pregunta es muy larga, y muestra la preocupación de Francisco.

Una tercera pregunta se centró en los «signos de renovación espiritual» en la Iglesia. La primera línea de la respuesta es clara: «Es muy difícil imaginar una renovación espiritual usando patrones muy anticuados. Debemos renovar nuestra forma de ver la realidad, de evaluarla».

El Papa continúa: «En la Iglesia europea, veo más renovación en las cosas espontáneas que van surgiendo: movimientos, grupos, nuevos obispos que recuerdan que hay un Concilio detrás de ellos. Pues el Concilio que algunos pastores recuerdan mejor es el Concilio de Trento. Y lo que digo no es un absurdo».

Asistimos entonces a un nuevo ataque contra el tradicionalismo: «El ‘restauracionismo’ amordaza al Concilio. La cantidad de grupos «restauradores –por ejemplo, hay muchos en Estados Unidos– es impresionante».

A esto sigue una larga disculpa del Padre Pedro Arrupe, superior general de los jesuitas entre 1965 y 1981, sumamente progresista, que fue apreciado por Pablo VI, pero mucho menos por Juan Pablo II. El Papa añadió que quiere «hacer entender a la gente cómo fue el período posconciliar. Sin embargo, esto está sucediendo nuevamente, especialmente con los tradicionalistas. Por eso es importante salvar a aquellas figuras que defendieron el Concilio y la lealtad al Papa».

La quinta intervención se centró en el Camino Sinodal alemán. El entrevistador expresó su admiración por el trabajo que está teniendo lugar.

Francisco respondió: «Le dije al presidente de la Conferencia Episcopal de Alemania, monseñor Bätzing: ‘Hay una Iglesia evangélica muy buena en Alemania. No queremos dos». El problema surge cuando el camino sinodal proviene de las élites intelectuales, teológicas, y está muy influido por presiones externas. Hay diócesis donde el camino sinodal se hace con los fieles, con el pueblo, lentamente».

Finalmente, el Papa también defendió su actitud hacia la diócesis de Colonia y el cardenal Rainer Woelki, achacando las presiones externas que hacen imposible una decisión actual. Lo que en sí mismo puede parecer justo, pero que no siempre beneficia a los acusados, si recordamos el destino de monseñor Michel Aupetit.

Francisco parece cada vez más resentido contra todas las tendencias «tradicionales» y los conservadores que, en su opinión, obstaculizan la aplicación del Concilio, y a los que acusa de todos los males en este campo. Una forma de transferir el desastre posconciliar a chivos expiatorios para evitar plantearse las preguntas reales sobre esta crisis sin precedentes.

El 19 de mayo de 2022, el Papa Francisco concedió una entrevista a los directores de las revistas europeas de la Compañía de Jesús, reunidos en audiencia en la Biblioteca Privada del Palacio Apostólico. Además del superior general de la Compañía de Jesús, el Padre Arturo Sosa, estaba presentes diez periodistas.

A %d blogueros les gusta esto: