26/02/2024

Así España queda sin hijos: más porcentaje de abortos que nunca, pero ocultado y sin que se debata

Hace un año, el cardenal Omella planteaba: «¿Dónde están las universidades católicas, qué hacen?» Se hacía eco de un runrún de fondo que se repite mucho: España tiene muchas universidades católicas, y sin embargo no parecen dar apenas respuestas en el debate cultural y de valores, ni aportar datos o espacios nuevos.

Pero poco a poco esto empieza a cambiar, y un ejemplo lo da la Universidad San Pablo CEU con su reciente investigación que relaciona un tema feo y ocultado (el aborto, incluyendo el aborto de repetición) con un tema tabú que nadie osa tratar políticamente: la natalidad.

Detrás de la investigación hay dos figuras de primer orden: por un lado, Joaquín Leguina Herrán, que fue el primer presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, de 1983 a 1995, sociólogo y demógrafo, y militante del PSOE, cada vez más crítico, hasta que dejó el partido en 2022.

Por otro lado, el demógrafo Alejandro Macarrón Larumbe, que lleva años estudiando y denunciando el envejecimiento en España, su desastrosa natalidad de décadas y, peor aún, el total desinterés de los poderes políticos por abrir un debate al respecto.

Juntos firman el Observatorio Demográfico del Aborto en España (aquí en pdf).

Más abortos que nunca en porcentaje sobre embarazos

Entre los hallazgos numéricos del estudio, que a menudo pasan desapercibidos, se destacan:

– Hay más abortos que nunca por porcentaje sobre embarazos (hay menos mujeres en edad fértil y por eso hay menos embarazos y abortos en cifras absolutas, pero la tasa de abortos crece sin cesar); un 23% de embarazos acaban en abortos;

Tabla de abortos en España en porcentaje sobre embarazos comparando años.

España está en el Top 5 europeo del aborto: sólo le superan en tasa la pobrísima Bulgaria, Francia y Suecia;

Tabla de porcentaje de abortos sobre total de embarazos en países de Europa.

– en los últimos 35 años (de 1987 a 2022) se han provocado 2,7 millones de abortos en España; si hubieran nacido esos niños, el país contaría con más de 1 millón de jóvenes ya adultos produciendo riqueza humana y material;

entre el 33% y 38% de mujeres que abortan, repiten; hay casi un 10% de ellas que han abortado 3 o 4 veces; el aborto no es «raro y escaso»;

la gran mayoría de los abortos (67% en 2022) se da en mujeres adultas en plenitud de fuerzas y madurez, a partir de 25 años; pero las tasas de abortos por cien embarazos son altísimas en mujeres más jóvenes (el 64% en mujeres menores de 20 años en 2022).

– queda claro el coladero del «riesgo psíquico para la salud de la madre»; con ese criterio se realizaban el 97% de abortos hasta 2010; cuando cambió la ley, ya solo se alega en un 5 o 7 % de casos;

– en la última década, entre el 35% y el 38% en las mujeres que abortan son inmigrantes, sobre todo iberoamericanas y subsaharianas; las norteafricanas (marroquíes en su mayoría) abortan menos en porcentaje de embarazos, porque aunque abortan bastante, también tienen bastantes hijos (el doble que las españolas nativas).

– Las dos comunidades autónomas en las que hay más propensión a abortar, Canarias y Asturias, son las que menos hijos por mujer tienen no sólo en España sino en toda Europa; Asturias es una superpotencia europea en aborto y envejecimiento.

La fecundidad no es premiada por los poderes

«Aunque al aborto no se le puede achacar todo el problema de baja fecundidad de España, contribuye a que lo haya de forma directa (cada vez que un embarazo no acaba en bebé porque fue interrumpido para siempre) e indirecta (por la desvalorización que supone de la natalidad), y por lo tanto, también tiene su parte de responsabilidad, y no pequeña, en el suicidio demográfico que padecemos«, dice el informe en sus conclusiones.

El estudio constata que España es «una sociedad en la que la gran mayoría de los políticos y opinadores públicos hablan del aborto como un «derecho», el aborto se paga con fondos públicos, y en no pocos casos incluso se sugiere por ginecólogos de la sanidad pública de forma directa o indirecta a las embarazadas la posibilidad de que aborten», y, en general, «no se da gran importancia desde el Estado y el grueso de los generadores de opinión pública a que nazcan más niños».

El informe no lo detalla pero en 2022 las administraciones dedicaron 40 millones de euros a pagar abortos con dinero público y sólo 20 millones (la inmensa mayoría en Comunidad de Madrid) a pagar ayudas a embarazadas y maternidad (ver Informe RedMadre).

Aborto: «impresiona la poca sensibilidad ante el enorme número»

«Impresiona la poca sensibilidad general ante el enorme número de abortos que hay en España. No son algunos cientos o unos pocos miles de abortos, de casos extremos, sino en torno a 100.000 cada año, y eso en una España con un enorme déficit de nacimientos para que haya relevo generacional», añaden los investigadores.

El estudio no cita a Julián Marías, pero resuenan en sus conclusiones ecos de la frase que repitió hacia 1997 ese filósofo discípulo de Ortega y Gasset, e incluso senador en la Transición: «La aceptación social del aborto es, sin excepción, lo más grave que ha acontecido en este siglo que se va acercando a su final».

PUBLICADO ANTES EN «RELIGIÓN EN LIBERTAD»