17/04/2024

¿Casa sagrada o mercado de servicios? El Papa analizó la forma en que nos acercamos a Dios

A partir de la escena en que Jesús expulsa a los mercaderes del templo, el Papa Francisco predicó este domingo en su mensaje del Ángelus sobre la reverencia que debemos a Dios, que va ligada a la intimidad con Él, a una relación cercana y familiar.

«La invitación de hoy, también para nuestro camino de Cuaresma, es a hacer en nosotros y a nuestro alrededor más casa y menos mercado«, explicó el Papa desde la ventana del Palacio Apostólico.

Hay quien piensa en la relación con Dios como un mercado: va a Dios o a la parroquia a «comprar, pagar, consumir» y solo buscando «el propio interés».

Pero Jesús piensa en el Templo como la casa de Dios, y una casa donde «se va para visitar al Señor, para estar unidos a Él y a los hermanos, para compartir alegrías y dolores».

Negocios y precios en vez de mesa familiar y abrazos fraternos

«Jesús es hoy duro porque no acepta que el templo-mercado reemplace al templo-casa, no acepta que la relación con Dios sea distante y comercial en vez de cercana y llena de confianza, no acepta que los puestos de venta sustituyan a la mesa familiar, los precios a los abrazos y las monedas a las caricias. ¿Y por qué Jesús no acepta esto? Porque de ese modo se crea una barrera entre Dios y el hombre, y entre hermano y hermano, mientras que Cristo vino a traer comunión, a traer misericordia -es decir, perdón-, a traer cercanía», explicó el Pontífice.

El Papa animó a aprovechar esta Cuaresma para cultivar una espiritualidad basada en la oración sincera y en la fraternidad activa. “En primer lugar, con respecto a Dios, rezando mucho, como hijos que, sin cansarse, llaman confiados a la puerta del Padre”, instó.

En segundo lugar, invitó a hacer más casa “difundiendo la fraternidad” en todas las interacciones diarias, incluso superando los silencios incómodos y hostiles que hay en muchos lugares.

«¿Cómo es mi oración? ¿Es un precio que tengo que pagar o es el momento del abandono confiado durante el que no miro el reloj? ¿Y cómo son mis relaciones con los demás? ¿Sé dar sin esperar nada a cambio? ¿Sé dar el primer paso para romper los muros del silencio y los vacíos de las distancias? Debemos hacernos estas preguntas», finalizó su mensaje.

«Deténganse», «continúen las negociaciones»

Tras el rezo del Ángelus, una vez más el Papa se refirió a la situación de la guerra en Gaza y Tierra Santa, pidiendo al menos un alto el fuego y negociaciones.

«¿De verdad se piensa que de este modo se construye un mundo mejor? ¿Se cree realmente que así se alcanzará la paz? ¡Basta, por favor! Digamos todos: ¡Basta, por favor! ¡Deténganse!», exhortó el Pontífice.

«Invito a que continúen las negociaciones para un inmediato alto el fuego en Gaza y en toda la región, a fin de que los rehenes sean liberados enseguida y regresen con sus seres queridos, que los esperan con ansia, y para que la población civil pueda acceder con seguridad a las debidas y urgentes ayudas humanitarias», continuó Francisco.

El reciente 29 de febrero pasado más de 100 civiles palestinos perdieron la vida y cientos resultaron heridos cuando, según informes de la prensa internacional, tropas de Israel habrían disparado fuego de artillería contra un convoy de ayuda humanitaria. Según datos proporcionados por Naciones Unidas (ONU), más de 30.000 personas han muerto (casi todos población civil palestina) y 70.000 han resultado heridos (la inmensa mayoría, de nuevo, civiles palestinos, no combatientes) a raíz de la ofensiva militar israelí contra Hamás.

Este es el contexto en el que el Papa asegura que lleva Tierra Santa «en el corazón, con dolor, el sufrimiento de las poblaciones en Palestina e Israel». Añadió que reza por «los miles de muertos, de heridos, de desplazados, las imágenes de destrucción causan dolor, y esto con consecuencias tremendas en los pequeños y los indefensos, que ven comprometido su futuro», aseguró.

También mencionó Ucrania: «Por favor, no olvidemos la martirizada Ucrania, donde cada día mueren tantas personas. Hay mucho dolor allí».

El Santo Padre también aprovechó la oportunidad para recordar la importancia del desarme y la no proliferación de armas al acercarse el Día Internacional para Concienciar sobre el Desarme (el 5 de marzo), recordando el derroche de recursos en gastos militares. «¡Cuántos recursos se derrochan en gastos militares que, a causa de la situación actual, desgraciadamente continúan aumentando!», lamentó.

PUBLICADO ANTES EN «RELIGIÓN EN LIBERTAD»