19/04/2024

De anglicano «franciscano» a católico: creó la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

La octava de oración por la unidad de los cristianos, que se está celebrando esta semana, fue ideada en 1908 por un ministro episcopaliano, llamado Paul Wattson, quien al año siguiente fue acogido en la Iglesia Católica junto a toda la comunidad que él mismo había fundado.

El padre Paul James Wattson (nacido como Lewis Thomas) y el reverendo John Spencer, ambos anglicanos, fueron los creadores de esta semana de oración, una idea que se llevó a cabo gracias a la correspondencia epistolar a una orilla y otra del océano. El primero en Estados Unidos y el segundo en Inglaterra. 

Entre Pablo y la Cátedra de Pedro 

La historia de Paul Wattson es bastante singular ya que era un episcopaliano, es decir, perteneciente a la rama estadounidense de la Comunión Anglicana. Nacido en 1863, se convirtió en pastor en 1886 y junto a su madre fundó una comunidad religiosa de inspiración franciscana (pero todavía en un contexto episcopaliano). La Nuova Bussola Quotidiana ha recogido su historia

En la «montaña santa» de Graymoor, a 80 kilómetros al norte de Nueva York, se creó la Sociedad de la Expiación, palabra que significa también «reconciliación». Precisamente la Biblia King James, utilizada por los episcopalianos, traduce la «reconciliación» de Cristo mediante el pasaje de la Carta a los Romanos 5,11: «Nos sentiremos seguros de Dios gracias a Cristo Jesús, nuestro Señor, por medio del cual hemos obtenido la reconciliación». Un versículo que tocó al padre Wattson.

Fue su amigo Spencer Jones el que propuso el día 29 de junio, dedicado a los santos Pedro y Pablo, como jornada de oración por la unidad de los cristianos. Sin embargo, a Wattson se le ocurrió celebrar una octava especial (como todavía sucede hoy) del 18 al 25 de enero. Precisamente, en la octava de oración por la unidad de los cristianos de 1908, Wattson (que en 1900 había asumido el nombre religioso de Paul James) fundó una nueva comunidad.

Si la fecha final de la octava es evidente, ya que la Conversión de San Pablo la celebran católicos y anglicanos, la fecha inicial del 18 de enero es menos conocida: de hecho esa fecha coincide con la fiesta católica de la Cátedra de Pedro (ahora trasladada al 22 de febrero) y de su «variante» protestante, la fiesta de la Confesión de Pedro (aún en uso), una coincidencia entre fechas que revela una insospechada implicación «ecuménica».

Junto a su madre fundó una comunidad de inspiración franciscana y una liga del Rosario, ambas en un contexto episcopaliano.

Un año después de fundar su comunidad, el 30 de octubre de 1909, el padre Paul y su madre, junto con los religiosos y religiosas de la Expiación, fueron acogidos en la Iglesia Católica por el Papa San Pío X y, por tanto, en la familia franciscana. Al año siguiente, el 16 de julio, Paul fue ordenado sacerdote católico, dedicándose a la causa de la unidad de los cristianos y difundiendo la octava de oración.

En 1916, el Papa Benedicto XV ya había extendido esta octava a toda la Iglesia, mencionando expresamente a la comunidad de Paul en el Romanorum Pontificum: «Con gran alegría supimos que la Sociedad de la Expiación’, fundada en Nueva York, proponía oraciones a rezar desde el día de la fiesta de la Cátedra de San Pedro hasta la fiesta de la Conversión de San Pablo para que se alcance este gran objetivo de unidad. Nos alegramos de que estas oraciones, bendecidas por el Santo Padre Pío, se difundan en los Estados Unidos».

La perspectiva ecuménica del padre Wattson partía de la contemplación de la Trinidad: «La unidad es una de las partes esenciales del Ser Divino. Dios se nos ha revelado no sólo como uno, sino también como tres en uno», afirmó en una homilía en 1929, y puesto que «la unidad que existe entre Dios Padre y Dios Hijo es muy íntima (… ) nuestro Señor desea que la misma unidad se manifieste y exprese en los miembros de su Cuerpo místico, en sus elegidos, aquellos a quienes Él redimirá o ha redimido, a través de Su Preciosa Sangre».

Cuando Paul y su madre todavía eran episcopalianos fundaron la Liga del Rosario de Nuestra Señora de la Expiación, título reconocido más tarde por el Papa Benedicto XV. «El mismo nombre ‘expiación’ es un recordatorio perpetuo de la cruz. Nuestro Señor colgó allí en agonía mortal; Nuestra Señora de pie cerca, la espada, predicha por Simeón, atravesando su corazón. Ésta es la escena central del misterio de la Expiación».

En 1932 escribió: «Cuando damos a nuestra Santísima Madre el título de ‘Nuestra Señora de la Expiación’, queremos decir ‘Nuestra Señora de la Unidad'». El padre Paul apoyó además un apostolado a través de la revista La Lámpara, que él mismo fundó, y del programa de radio La Hora del Ave María, así como una incansable actividad benéfica en favor de los indigentes.

El padre Paul James Wattson murió en 1940, con fama de santidad; en su tumba está grabado: «Que todos sean uno». En 2015, el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, inició la causa de su beatificación, que concluyó a nivel diocesano dos años después. Benedicto XVI recordó al padre Paul en 2008, exactamente un siglo después del nacimiento de la octava, al encontrarse con los frailes y monjas de la Expiación.

Puedes ver aquí un vídeo de los obispos españoles sobre esta semana de oración.

El hombre que «inventó» la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos no se conformó con un diálogo caracterizado por compromisos teológicos o equilibristas doctrinales, sino que estuvo animado por una intensa vida contemplativa que buscaba en la Sangre de Cristo la auténtica fuente de la reconciliación.

PUBLICADO ANTES EN «RELIGIÓN EN LIBERTAD»