26/02/2024

De sacerdote anglicano a lobbista católico: la espiritualidad y la Doctrina Social le atrajeron

Lucas Koach se hizo católico en 2018. No fue una decisión impulsiva: como antiguo sacerdote anglicano en EEUU, dedicó mucho tiempo a estudiar la voluntad de Dios para él, y para la Iglesia. Dedicó diez años a rezar y discernir ese paso.

Hoy es laico católico y trabaja con la Conferencia Episcopal de EEUU en temas de promoción de ayuda internacional al desarrollo, un campo que siempre le apasionó. Desde verano de 2018 es director de la Oficina Internacional Justicia y Paz de los obispos norteamericanos.

En CHNetwork ha querido difundir algunas ideas sobre su viaje al catolicismo. Fue ordenado como sacerdote anglicano en 2004, tras haberse formado en el seminario protestante evangélico de Denver. Los anglicanos de EEUU son comunidades conservadoras en doctrina y moral, que han dejado la corriente episcopaliana (los episcopalianos son de estilo anglicano pero de doctrinas muy alejadas de la Escritura, con obispesas y sacerdotisas y matrimonios gays).

En 2019 nació la ACNA, una iglesia anglicana para toda Norteamérica, reuniendo grupos que existían antes. En ella, Lucas Koach fue sacerdote anglicano a tiempo completo en parroquias anglicanas (en Florida y Arkansas) durante 5 años.

Luego se instaló cerca de Washington DC para trabajar en temas de promoción del cristianismo entre líderes políticos y acción humanitaria internacional.

4 razones para hacerse católico

Cuando le preguntan «¿por qué te hiciste católico?», de pie, tomando un café en un acto social, intenta dar una respuesta breve con cuatro puntos:

– por la belleza de los sacramentos de la Iglesia;
– porque la espiritualidad católica es muy buena;
– porque la Doctrina Social de la Iglesia católica es correcta;
– porque la Iglesia Católica es verdad, y como dijo Chesterton, «quiero que perdonen mis pecados».

En Internet no participa en foros de debate o apologética sobre el catolicismo, pero fuera de Internet se ofrece para detallar sus argumentos en persona.

Escribió una carta en 2018 a unos 200 amigos, cristianos de distintas denominaciones, dando algunos detalles más. «Recibí muchas respuestas, es interesante que ninguno estaba molesto por mi decisión», explica. Algunos se acercaron a él con más preguntas sobre la Iglesia, para explorar su doctrina. Por eso se anima a difundir su texto de 2018 en CHNetwork.

Agradece lo que aprendió de evangélicos y anglicanos

Lucas Koach se enamoró de Cristo a través de un ministerio de evangelización evangélico juvenil, Young Life, «bendecido con muchos amigos y mentores de esa época». En el seminario de Denver, clérigos de tradición anglicana le aportaron discipulado y formación que le han servido siempre.

Su primera parroquia anglicana, en Tampa, Florida, usaba una liturgia muy cercana a la católica: ahí creció su apreciación por la teología sacramental y los sacramentos.

Entre 2005 y 2008 estudió teología y antropología en una academia ecuménica, pero con profesores católicos. Le presentaron la Tradición, los Padres de la Iglesia. Incluso en Denver, en un entorno evangélico, había que acudir a los santos de la Iglesia antigua para explicar cosas: la Iglesia se construye sobre la Tradición, no sólo sobre la Escritura.

Una Doctrina Social para afrontar al mundo

Trabajando en organizaciones humanitarias cristianas, intentaba convencer a tal o cual gobierno u organismo a trabajar por el bien de las personas, pero ¿quién define lo que es el bien? La libertad del hombre, la dignidad de cada ser humano… son ideas que pueden sonar bien pero, ¿en qué se basan? No podía decir «es que está en la Biblia» a personas sin interés en la Biblia.

En cambio, vio que los católicos tenían una enseñanza social «amplia, coherente, con fundamentos consistentes, para defender lo justo y lo bueno al servicio de la humanidad. Ese tesoro me ha dado una apreciación creciente de la voz de la Iglesia en temas de justicia para nuestro mundo quebrantado que todas las personas de buena voluntad pueden apoyar».

Afrontar preguntas… y confiar en la Iglesia

Fue apuntando una serie de temas que no le convencían tanto del catolicismo. Los estudió y ponderó. Pero tampoco podía «diseñar» su propia fe, tenía que recibir la fe que Cristo entregó a la Iglesia.

«Mientras la fe plenamente invita al uso del intelecto y la voluntad, incluso lo exige, al final la fe nos exige atar nuestra voluntad a algo que es, si somos honestos, vastamente misterioso. El estar seguro debe siempre caracterizarse por la humildad. Debemos rendir nuestra autoridad y colocarla no en nuestro mero entender de Dios, sino en Dios Mismo», escribe.

Al final, la pregunta es: ¿tiene razón la Iglesia Católica? Es decir, ¿tiene autoridad para enseñar la verdad que Dios quiere? Llegó el momento en que vio que ya no podía responder «no, no la tiene».

«Hacerse católico no fue un tema de preferencias, sino un deber libremente abrazado«, detalla.

Y con los años, los desacuerdos que mantenía con la doctrina se hicieron cada vez más y más pequeños, mientras su belleza, bondad y verdad crecían con viveza. En 2018, al hacerse católico, aún estaba estudiando algunos temas «para apreciar más plenamente», «preparado para someterme con fe y humildad».

La enseñanza del cardenal Newman

En su camino a la plena fe católica, se apoyó en San John Henry Newman, un intelectual anglicano que en su plenitud de fuerzas y madurez se hizo católico. Newman animaba a orar pidiendo «un corazón bueno y honesto».

Y hablaba de Cristo, que al final de nuestras vidas se ha de manifestar. «Él está tras este entramado material; el cielo y la tierra no son sino un velo entre Él y nosotros; llegará el día en que Él romperá el velo, y se mostrará a nosotros. La vida es corta, la muerte es cierta, y el mundo venidero durará por siempre«.

PUBLICADO ANTES EN «RELIGIÓN EN LIBERTAD»