15/06/2024

El acoso y la cancelación en Hollywood, Disney, redes… pero hay esperanza fuera de «Hollywoke»

¿Es posible sacar a Hollywood de su actual fundamentalismo woke
 
El crítico de cine Christian Toto cree que sí, pero se necesitará la combinación de varios factores: 
 
– Que los antiwoke sean militantes, y apoyen películas y ofertas alternativas, a menudo de fuera de Hollywood;
– Que algunos woke cambien de bando, al descubrir que ya no pueden ser libres, creativos, emocionantes ni divertidos;
– Que, al pasar el tiempo, los ejecutivos vean que la moda woke ya no da dinero.
 
Christian Toto plantea este tema en su libro Hollywoke: cómo Hollywood vendió su alma con el cine buenista (Rialp). La versión en inglés es de 2022, y algunos detalles pueden haber quedado desactualizados, pero en general resulta un amplio análisis de chaladuras woke en el mundo del cine, los Oscars y Hollywood, además de en las teleseries y sus productoras. Lo escribe además con humor y pinchando y se lee ágil por su ritmo de estilo polémico. Lo de «buenista» no sale en el texto ni título original en inglés.
 
El libro dedica un par de capítulos a establecer qué es lo woke, sobre todo con ejemplos. 

Su tesis principal es: «Nunca, nunca serás lo suficientemente woke«. Igual que los bolcheviques devoran a los mencheviques y la revolución devora a sus hijos, los woke, como un mecanismo de chivo expiatorio, necesitan más víctimas: mientras se lincha a uno, el resto puede sentirse seguro durante el linchamiento. Tirar piedras con entusiasmo te protege durante un rato de ser tú el apedreado. Entregar doncellas al dragón para que las coma te protege un día más, pero te deja sin hijas.
 
En el arte narrativo, la militancia woke produce rollazos de cuota, tributos a pagar al inspector de género. Pone el ejemplo de dos superhéroes recién inventados por Marvel para subirse a la ola de propaganda gay: «Safespace -Espacio Seguro- es un deportista grande y fuerte, puede crear campos de fuerza, pero sólo en el caso de que proteja a alguien. Snowflake -Copo de Nieve- es no binario, le gustan ellos y ellas, y tiene el poder de generar proyectiles cristalizados en forma de copos de nieve. Copo de Nieve ya no significa fragilidad, sino algo afilado. Uno es defensivo, otro ofensivo, y se complementan». Anunciados en 2019, estos personajes no triunfaron en cómic, como era de esperar, y no llegarán a la pantalla
 
Pero Hollywood aún está dispuesto a perder mucho dinero sermoneando y aburriendo y predicando su catecismo woke al público.  

El wokismo que devora a los suyos

Toto pone varios ejemplos de aquello que decía una mujer en Vivir sin mentiras, a Rod Dreher: «Nunca sabes qué cosa perfectamente normal puede estar prohibida mañana«. Incluso entre los izquierdosos más izquierdosos. 

Está el caso de Lena Dunham, actriz de Girls, feminista, woke militante, siempre dispuesta a definirse como víctima, presume de tener sobrepeso (vende tallas XL de marca propia, no baratas, entre 100 y 300 dólares cada prenda). Fue acusada de ser blanca, rica, no suficientemente gorda para presentarse como no privilegiada y por haberse quejado de tener «triple montón» se le acusa de hablar mal de la apariencia física. Para colmo, sus prendas usan colores demasiado neutros. 

Gina Carano, actriz valiente que plantó cara a Disney

El libro analiza con detalle, en todo un capítulo, el caso de la actriz Gina Carano, luchadora de lucha libre, que en la serie El Mandaloriano enseguida gustó a los fans del universo Star Wars interpretando a una fuerte mercenaria armada hasta los dientes. Pero en Twitter mostró ser conservadora e hizo una broma cuando Twitter le pidió especificar sus pronombres (escribió unos pitidos como los que hace el robot R2D2). Se la acusó de tránsfoba y como no pidió perdón ni se retractó, Disney la despidió. Más aún: incluso la quitó de un programa donde estaba de invitada con el aventurero Bear Grylls en Discovery Channel, un programa grabado semanas antes. Y los muñecos cabezones de la marca Funko anunciaron que ya no producirían su muñeco de Star Wars. 
 
El periodista Toto, en su momento, se puso en contacto con cinco organizaciones de promoción de la mujer en el mundo del cine y la TV preguntando si pensaban defender a la actriz, o su libertad de expresión y derechos laborales. Ni le respondieron. «¿Por qué? Porque las víctimas en estos casos son de la ideología equivocada, son conservadores», explica. Los lobbies gays se quejan si se hacen chistes de gays contra personajes de izquierdas, pero no contra personajes de derechas. 
 
El libro de Toto no recoge los últimos coletazos el asunto. Gina, con dinero de Elon Musk, llevó a Disney a los tribunales en febrero de 2024 (alega que fue despedida por expresar su pensamiento político en otro post), y Disney, en abril de 2024 pide desestimar la denuncia de Gina porque, asegura, la compañía tiene «derecho constitucional a no asociar su expresión artística con el discurso de Carano».  

Los verificadores contra la prensa de humor

Muchos en España conocen el periódico satírico El Mundo Today, con noticias absurdas, inventadas y divertidas. En EEUU está en esa línea The Babylon Bee, un digital satírico de noticias inventadas, con enfoque conservador e incluso cristiano evangélico. Tiene bastante gracia porque consigue hacer un humor peleón sin ser realmente hiriente ni grosero. Pero USA Today y Snopes, dos medios de izquierdas que se han autoproclamado «verificadores» (y que Facebook utiliza como tales) empezaron a hacer campaña contra «noticias» de Babylon Bee como si fueran en serio, para que Facebook bloqueara a la web de humor como «fake news«. Las noticias que quisieran verificar y castigar eran: 
 
– La CNN compra una lavadora industrial para centrifugar las noticias antes de publicarlas;
– Tras el anuncio de que hay agua en la Luna, Trump propone crear una marina espacial;
– El Tribunal del Noveno Circuito anula la muerte de Ruth Bader Ginsburg (la juez progresista del Tribunal Supremo fallecida en 2020). 
 
Toto avisa: «Hay que señalar que The Onion, el sitio satírico con más años de vida y decididamente de izquierdas, ha evitado la mayor parte de este tipo de agravios soportados por The Bee, si es que no los ha evitado todos». El acoso es sistemático contra cierta tendencia, y no contra la otra.   

Construyendo la alternativa

Hoy, en la resistencia a la tiranía woke y en la construcción de espacios alternativos, coinciden grupos que no siempre se han llevado bien: hay anarquistas libertarios gamberros, que quieren ser groseros no solo contra la derecha y la gente religiosa, sino contra todos, también contra la izquierda y sus puritanos; hay conservadores en política, que quieren libertad para hacer historias divertidas, fuertes, emocionantes; y hay cristianos, que más que predicar quieren que no les cancelen simplemente por ser cristianos. 
 
Todos coinciden ahora es pedir más libertad de expresión y creación, y resistir ante la prensa woke cazadora de cabezas y sus mentiras, que enseguida da etiqueta de algófobo y nazi a cualquiera que no baila a su música.
 
Toto dedica sus últimos capítulos a señalar signos de esperanza y de creatividad al margen de Hollywood. Es sintomático que en ningún momento hable de la presión del cine o TV que lleguen de otros países, de Europa, Japón o India, quizá porque a menudo llega a EEUU traducido y ya censurado con criterios woke por las importadoras, quizá por mero solipsismo norteamericano. 
 
Entre los humoristas resistentes y populares que menciona Toto están Bill Maher, Ricky Gervais y Andrew Doyle. Valora sobre todo a Keri Smith porque fue «una auténtica creyente woke durante gran parte de su vida», pero hoy es muy crítica con todo lo woke desde el programa Unsafe Space, dirigido no a conservadores, sino a «oyentes de mentalidad independiente». 

Keri Smith, la célebre autora del innovador libro-creativo ‘Destroza este diario’, era woke hasta que se reveló contra la dictadura y la censura de esa moda.
 
Keri Smith asegura que la mayoría de ejecutivos woke no son «verdaderos creyentes», sino que siguen la moda y corriente. «Si logramos cambiar la cultura lo suficiente para que la ideología woke sea legítimamente ridiculizada y rechazada, estos cobardes a los que toca abrir y cerrar puertas cambiarán lo que buscan y venden», asegura Keri Smith.
 
Con otros, que pueden ser «verdaderos creyentes» pero por razones hermosas aunque equivocadas, propone tratarles con amabilidad. «Una vez oí a un reverendo decir que hay que ir al encuentro de las personas allá donde están, pero tratarlas como si estuvieran donde podrían estar«, detalla.
 
Y añade: «La mayoría de personas que, como yo, hemos abandonado la secta woke no lo hicimos después de que alguien nos atiborrara a datos que no cuadraban con nuestra ideología. No. Ignorarán los hechos si no apelas primero a sus emociones«. 
 
Y aún dice más sobre los activistas woke: «Estas personas son desgraciadas y quieren que todos los demás sean tan desgraciados como ellas. Así que una de las cosas que puedes hacer para contrarrestarlos es simplemente estar contento. […] Usa el humor. Monta un jardín. Empieza a tejer. Forma una familia. Educa a tus hijos en casa. Publica tus poemas. Entabla una conversación con alguien aunque no esté de acuerdo contigo, aunque tengas miedo. Y hazlo con amor».  

El cine alternativo

Entre los cineastas, Toto apunta a productores pequeños (en España nos parecerían más bien grandecitos) que han decidido crear sus propias empresas. Por ejemplo, Andrew Klavan, que con Luchar o morir hace una película que se parece a Jungla de Cristal pero en un instituto, y sustituyendo al duro Bruce Willis por una adolescente cuyo padre le enseñó a disparar.
 
Creado es una empresa de streaming que promete contenidos con valores. Loor TV es expresamente antiwoke y pide una cuota mensual. Angel Studios apostó por el crowdfunding y la distribución con valores: ha crecido mucho por el éxito de The Chosen, su serie de más éxito (sólo la distribuyen). 
 
Los guionistas de Unplanned y de Nefarious, dos películas de fuerte mensaje cristiano, Konzelman y Solomon, dicen que los cineastas conservadores «nos dirigimos a las personas que más nos odian y les decimos: ‘Por favor, distribuyan nuestro producto y trátennos justamente’. Es una sandez esperar que tu adversario difunda tu punto de vista. Es ingenuo». 
 
Lo que piden es que el público cristiano, conservador y simplemente no woke, apoye no solo productos alternativos, sino canales alternativos. «Suscríbete a sus plataformas, comparte sus nuevos contenidos, haz que sus mejores series y películas tengan un éxito tan descomunal que ni siquiera Hollywood pueda ignorarles», exhorta Toto al lector. 
 
Y lanza una idea antisistemísima: «Una futura película donde las estrellas más grandes y brillantes de Hollywood son los malos. Solo que no sabían que lo eran. Al principio».

PUBLICADO ANTES EN «RELIGIÓN EN LIBERTAD»