25/05/2024

¿No me conoces?

Yo soy Felipe. Soy aquel que se considera amigo de Jesús, amigo cercano. Seguidor acérrimo, que lo he dejado todo por seguirte, que lo escucho y lo valoro como el centro de mi vida. Pero soy Felipe porque sigo sin entender las palabras de mi maestro, y aún pasando tanto tiempo con Él, no le conozco.

Yo soy Felipe porque sigo empeñándome una y otra vez en hacer la vida a mi manera. «Muéstrame al Padre y me basta». Jesús, dime lo que tengo que pensar, lo que tengo que decir y cómo tengo que vivir. Dame la fórmula para vivir. Pásame las directrices para que no tenga que decidir yo, para que tenga totalmente claro cómo hay que hacer las cosas. Ahí Jesús me mira y me recuerda que Él no es un Dios que me evite el pensar y mucho menos el decidir; Él es el camino, la verdad y la vida, y que yo soy quien tengo que decidir cómo llegar hasta Él, que no hay una manera única. Que hay tantos caminos para llegar al Camino como personas existimos. «Tanto tiempo conmigo, ¿y no me conoces?».

Lo mas grande de Cristo es que no quiere que haga cosas especiales para vivir, sino que permanezca en Él. Que es justamente en la relación con Él donde aprendo su estilo de vivir. Que no le tengo que pedir que me dé la vida resuelta, sino que en mi vivir con Él, en el día a día, aprenderé lo que significa ver al Padre. Y por eso, por descubrir que aún me queda tanto por aprender de mi Señor, por eso me encanta ser Felipe.