23/04/2024

¿No mucho más que rascar? Entre Cremades y Gabilondo solo han encontrado 150 casos nuevos de abusos

Desde hace años, varias instituciones, y muy poderosas, intentan con fuerza contabilizar el alcance de los abusos a menores en entornos de la Iglesia Católica en España (y prácticamente ningún otro, porque los otros entornos no les interesan). Estas instituciones son:

1- El diario El País;
2- La Fiscalía general y las fiscalías autonómicas;
3- El Defensor del Pueblo;
4- La Iglesia Católica española, a través de sus muchas oficinas de atención a víctimas, diocesanas o de congregaciones; son los que consiguen más datos y más concretos;
5- El Despacho Cremades, en una investigación de un año, encargada por los obispos;

Después de varios años invitando incesantemente a las víctimas o a los testigos a informar de lo que conozcan, parece que ya casi no aparecen casos nuevos. Incluso contabilizando casos desde los años 40, las cifras se están estabilizando en unos 1.300 acusados (muchos de ellos muertos, que no pueden defenderse) y algo más de 2.000 víctimas.

Los últimos datos son los del Informe Cremades, encargado por los obispos a este gabinete de abogados, recibido por los obispos este 20 de diciembre y parcialmente difundido dentro del informe Para Dar Luz II (de 1.300 páginas).

Cremades habla de 1.383 acusaciones y 2.056 víctimas, pero casi todas ellas ya estaban descubiertas, son las de otros informes, y de hecho algunas en realidad están duplicadas (salen en varios informes y se cuentan dos veces o más).

En lo que respecta a casos nuevos, antes desconocidos, tras un año de trabajo sólo suscitó que se comunicaran con su línea de e-mail 55 personas asegurando haber sufrido abusos sexuales en entornos de Iglesia, de las que sólo 37 testimonios se enmarcaban en el tema (ser menores de edad o vulnerables cuando sucedió).

En octubre la oficina del Defensor del Pueblo presentó su propia investigación. Durante más de un año su equipo convocó a las víctimas a contactar con la oficina, se anunció en prensa, radio, televisión, todas las asociaciones que trabajan con víctimas lo difundieron. Contactaron con la oficina 373 personas, pero el mismo informe del Defensor del Pueblo detallaba que sólo 118 de estos contactos eran «exclusivos» o «nuevos»: el resto ya habían contado sus testimonios en otros espacios e informes.

Entrega del informe Cremades al cardenal Omella en la calle Añastro el 20 de diciembre.

Así, si sumamos los casos «nuevos» que han conseguido sacar a la luz todo un año de trabajo de Cremades con un año de trabajo del Defensor del Pueblo (ambos ampliamente anunciados y promocionados) suman 155 casos previamente desconocidos.

En octubre de 2018 El País decidió poner en marcha una investigación con lujo de recursos y dedicación. Pasados 5 años, insistiendo e insistiendo y haciendo llamamientos muy difundidos, parece que no van a salir muchos más casos. El País dice acumular en su base 1.381 acusados y 2.516 víctimas, que no es muy distinto a lo que aceptan en Para Dar Luz II (1.300 acusados, unas 2.000 víctimas constatadas).

Fallos de El País y de Cremades

En Para Dar Luz II, comentan sobre los datos de El País que «recientes informaciones han puesto en duda el rigor de la información publicada y el procedimiento de investigación realizado sobre cada testimonio recibido», refiriéndose al hecho probado de que era fácil declarar a El País por e-mail casos falsos e inventados desde una cuenta de correo cualquiera, como denunció el colectivo Sergio Gámez con un caso fake que tanto El País como Gabilondo incluyeron. No es que a la Iglesia le falten enemigos capaces de enviar casos falsos por e-mail.

Para Dar Luz es el nombre de la web y los estudios que hacen seguimiento de la lucha contra abusos a menores en la Iglesia en España.

Para Dar Luz II también critica del reciente Informe Cremades que «el hecho de añadir las 305 denuncias recibidas desde el Dicasterio para la Doctrina de la Fe a las ya comunicadas por las diócesis y congregaciones, hace pensar que muy posiblemente esas denuncias están duplicadas» en ese informe (Doctrina de la Fe trabaja con lo que recibe de las diócesis y congregaciones). De hecho, sospechan que algunos casos pueden no sólo estar duplicados, sino triplicados o más, si se suman todas las fuentes.

Tampoco la Fiscalía es muy útil a la hora de aportar datos: el mismo Defensor del Pueblo declaraba que su oficina supo de «entre 20 y 143 casos conocidos por Fiscalía«. En febrero de 2023 los obispos ya declaraban su total colaboración con las fiscalías, dentro de lo legal.

No todas las víctimas saldrán

Todos los que han dedicado tiempo al tema saben que desde los años 40 tiene que haber habido más de esas 2.000 víctimas constatadas en entornos eclesiales, porque:

– en realidad, de 1940 a 1980, casi todos los niños de España pasaron por parroquias o por escuelas católicas;
– los 1.300 o 1.400 acusados probablemente consiguieron llegar a más de una víctima;
– habrá víctimas de casos antiguos que ya murieron y no pueden contar su historia;
– hay víctimas que, simplemente, no quieren contar su historia y no lo harán.

Pero la realidad es que los entornos católicos en el siglo XXI parecen muy seguros: de hecho, pese a toda la campaña de El País, el Informe Gabilondo encontró sólo testigos de 27 abusos a menores en el siglo XXI en España (en el marco de 23 años, en un país con 23.000 parroquias y entre 1,2 y 1,5 millones de menores en las escuelas católicas).

En cuanto al tipo de abusos en concreto, a partir de casi 500 casos analizados por la Unidad de Atención de Víctimas del Defensor del Pueblo, tres cuartas partes sufrieron tocamientos. Este análisis encontró además:

– 51 personas que dijeron haber sufrido penetración anal;
– 46 con penetración oral;
– y 18 con penetración vaginal (sólo un 15% de las víctimas eran niñas o chicas adolescentes).

Dos meses sin que el Defensor explique su extraño sondeo «de los 400.000»

El Informe del Defensor del pueblo, al buscar personas que contaran su experiencia de abusos, sólo encontró 487 víctimas «con nombre y apellido».

Cada caso es una tragedia, pero sociológicamente no eran cifras muy grandes, por lo que la oficina dirigida por el ex-político socialista (con un hermano famoso en el Grupo Prisa, el de El País), contrató un sondeo en la casa GAD3 del cual se difundieron estos datos:

preguntaron a 8.013 mayores de edad residentes en España (4.802 por teléfono, 3.211 online);
– unos 800 dijeron haber sufrido abusos cuando era menores de edad (en todo tipo de ambientes);
– el margen de error sería un +/-1
– un 0,6% de los encuestados habrían declarado haber sido abusados en su infancia o adolescencia por un sacerdote;
– un 1,13% de los encuestados habrían sufrido abusos de no-sacerdotes (catequista, monitor, educador) en un ámbito católico;

Portada de El País hablando de 400 mil víctimas de pederastia en la Iglesia española: en realidad el Defensor del Pueblo encontró unas 400, y sumando todas las investigaciones, serían unas 2.000.

De ahí, El País y otros medios «calcularon» las supuestas 440.000 víctimas, extrapoladas a partir de 38 millones de adultos en España. Científicamente, con el margen de error (y la hostilidad que sufre la Iglesia en España, donde 20 o 30 encuestados inventándose abusos por fastidiarla desbaratarían todo el sondeo), este sondeo no es útil, y mucho menos sus extrapolaciones.

Hace ya dos meses que Conferencia Episcopal pidió al Defensor del Pueblo (oficialmente, a través del Portal de Transparencia) que les dieran los datos científicos completos de ese sondeo.

Por ejemplo, ¿cuáles fueron exactamente las preguntas? ¿Cómo se hizo la muestra? Según fuentes consultadas por ABC, pasados dos meses el Defensor del Pueblo sigue sin responder ni dar esos datos del sondeo y su estudio sociológico.

Sin el sondeo, El País y otros medios no podrían haber publicado su famosa portada de los 440.000 supuestos casos. Aunque cientos de lectores y varias asociaciones como E-Cristians se quejaron a la Defensora del Lector, Soledad Alcaide, ésta dedicó dos veces su sección a defender no al lector, sino al periódico, declarando con desparpajo que «El País no es una empresa de estadística y, por tanto, no debe ceñirse a los porcentajes«.

Dos meses después de esa portada, los 440.000 abusados no salen por ningún sitio y tras 5 años de campaña las víctimas constatadas son algo más de 2.000 en ocho décadas, en un país donde la inmensa mayoría de su población ha pasado por parroquias y escuelas católicas.

El Informe Para Dar Luz II (1.300 páginas), que incorpora datos del Informe Cremades pero también muchos datos sobre la acción de la Iglesia en España contra los abusos, se puede leer aquí.

PUBLICADO ANTES EN «RELIGIÓN EN LIBERTAD»